Un alud de barro y piedras obligó a cerrar completamente la Ruta Nacional 40 entre Bariloche y El Bolsón este martes por la mañana, dejando aisladas durante más de medio día dos de las principales ciudades turísticas de la Patagonia argentina. El derrumbe se precipitó cerca del Lago Guillelmo, en la provincia de Río Negro, alrededor de las 7 de la mañana.
Bloques de varias toneladas cayeron desde las laderas sobre el pavimento, inhabilitando incluso el paso de vehículos de emergencia. Según confirmó la Dirección Nacional de Vialidad, el corte fue total en ambos sentidos hasta pasadas las 19, cuando brigadas de Gendarmería Nacional, Vialidad, Parques Nacionales y Protección Civil de El Bolsón lograron despejar la calzada con maquinaria pesada. No se registraron heridos.
La saturación hídrica y el riesgo recurrente en la Ruta 40
La zona del derrumbe configura un área de vulnerabilidad geológica conocida. Especialistas citados por medios locales señalan que la saturación hídrica de los suelos durante la temporada alta de deshielo y las lluvias intensas debilitan las pendientes en las inmediaciones del lago. La desembocadura cercana de un arroyo agrava la inestabilidad del terreno.
Este episodio no es aislado. A fines de julio pasado, un desprendimiento similar en la misma ruta entre San Martín de los Andes y Villa La Angostura, en Neuquén, mantuvo cortado el tránsito durante varios días. La magnitud de las piedras y la acumulación de barro obligaron en esa ocasión a tareas de despeje que se extendieron por jornadas completas.
Qué implica para el corredor turístico y logístico patagónico
La Ruta Nacional 40 conecta el extremo sur y el norte de Argentina a la vera de la Cordillera de los Andes. En el tramo afectado, es la única arteria terrestre que vincula Bariloche con El Bolsón, dos centros turísticos que dependen del flujo constante de visitantes y abastecimiento. Durante las horas de corte, el esquema de tránsito asistido generó demoras y congestión vehicular en ambas cabeceras.
Carlos Madjinca, titular de Protección Ciudadana de Bariloche, advirtió en declaraciones a medios locales que “no fue una cuestión menor” y que la magnitud del desprendimiento requirió un operativo de envergadura. La Dirección Nacional de Vialidad mantiene una guardia nocturna de Gendarmería en la zona para controlar la circulación y prevenir nuevos episodios.
El derrumbe de este martes vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura vial patagónica ante eventos climáticos extremos, en una región donde las lluvias intensas y los deshielos acelerados se han vuelto cada vez más frecuentes. La Ruta 40, columna vertebral del turismo y la economía local, enfrenta el desafío de adaptarse a un escenario climático que ya no es excepcional.
Fuente original: https://www.clarin.com/sociedad/derrumbe-ruta-40-alud-barro-piedras-obligo-cortar-transito-bariloche-bolson_0_Uj0CdtgmVF.html











