El verano 2026 en Europa dejó más de 35.000 muertes atribuibles al calor extremo, según datos preliminares de institutos sanitarios nacionales consolidados por Climática (La Marea). España concentra 5.247 víctimas fatales entre el 15 de mayo y el 1 de septiembre, la cifra más alta desde que el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) comenzó estos registros en 2022.
La temporada 2026 superó el récord anterior de 2022, cuando se contabilizaron 4.789 decesos. La mayoría de las víctimas españolas (3.275) tenían más de 85 años. El sistema MoMo, gestionado por el Instituto de Salud Carlos III y el Ministerio de Sanidad, no contabiliza muertes directas: cruza las defunciones diarias del Registro Civil con los umbrales de temperatura fijados oficialmente y aplica un algoritmo estadístico para aislar qué proporción de esos decesos tiene el calor como factor desencadenante.
En total, 18.874 personas han perdido la vida como consecuencia de las altas temperaturas en España desde 2022 hasta 2026, solo en los meses de mayo, junio, julio y agosto. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirmó que este ha sido el verano más caluroso desde que hay registros: la temperatura media diaria rebasó en 2,5 grados el promedio histórico de referencia (1991-2020).
Alemania, Francia y España concentran el 70% de las muertes europeas por calor
Más allá de España, el panorama europeo resulta igual de desolador. Alemania encabeza la lista continental con 14.000 personas muertas por las altas temperaturas desde abril, según estimaciones de autoridades e instituciones sanitarias germanas. Una semana negra a finales de junio concentró más de 9.600 víctimas mortales. Esta cifra no solo triplica los registros de un año habitual, sino que destroza por completo el anterior pico máximo de 2018.
En Francia, donde los termómetros superaron la histórica barrera de los 40 ºC en decenas de estaciones y casi el 98% del país llegó a estar bajo alerta térmica, el exceso de mortalidad se situó por encima de las 7.300 personas mucho antes de que siquiera se contaran los estragos de agosto. Otros territorios como Italia, Reino Unido o Bélgica suman también miles de fallecidos, según informó Climática (La Marea).
Solo en tres países (Alemania, Francia y España) se concentran más de 25.000 de estas víctimas. Los cuatro domos de calor extremo que cubrieron y asfixiaron la geografía europea entre mayo y agosto contribuyeron también a una temporada de incendios en la que ardieron cerca de 300.000 hectáreas, según el sistema europeo EFFIS.
El calentamiento del planeta que hoy la ONU reconoce que no se ha sabido frenar ha dejado de ser una amenaza difusa en el horizonte para convertirse en una realidad cotidiana que se cobra miles de vidas. Con un océano batiendo récords diarios de temperatura, incendios sin precedentes y una sucesión de olas de calor extremo, Europa enfrenta un verano que confirma lo que la ciencia climática viene advirtiendo desde hace décadas: el sur del continente se vuelve inhabitable cada verano para ancianos y enfermos crónicos, y el calor extremo ya mata más que inundaciones y huracanes juntos.
Las proyecciones del IPCC advierten que con un calentamiento de 1,5 ºC, el 22% de la población mundial mayor de 60 años se verá sometida a un alto estrés térmico durante al menos un mes al año. Europa acaba de vivir ese escenario en tiempo real. Los próximos datos consolidados de mortalidad se esperan para finales de septiembre.
Fuente original: https://climatica.coop/verano-muertes-por-calor-espana-europa/












