Las voces de mujeres indígenas en Argentina están transformando la defensa territorial y cultural en un contexto político adverso. Claudia Aguirre, docente intercultural qom del asentamiento Cristo Rey en Resistencia, Chaco, integra Alpi Huaqaanepi (Mujeres Estrellas), un colectivo que trabaja en la recuperación de la lengua originaria y la lucha contra la violencia de género en espacios religiosos.
“Tratamos de levantar nuestras voces y de decir ‘acá estamos las mujeres indígenas'”, aseguró Aguirre en diálogo con Agencia Tierra Viva. La profesora describe un panorama donde la invisibilización se cruza con la pobreza estructural: en su barrio, la mayoría de las familias qom viven bajo la línea de pobreza, con acceso precario a salud, trabajo y vivienda digna.
La lucha por los derechos territoriales y educativos
La defensa territorial en comunidades indígenas tiene cada vez más rostro y liderazgo femenino, aunque los obstáculos persisten. Aguirre relata que en el ámbito educativo chaqueño hay “mucho desconocimiento” sobre la historia de los pueblos originarios: muchos estudiantes nunca escucharon hablar de la Masacre de Napalpí, uno de los episodios más brutales de represión contra comunidades indígenas en Argentina.
“Las comunidades indígenas no somos algo del pasado. En Chaco hay tres pueblos, Wichí, Qom y Moqoit, que estamos, que resistimos y que queremos contar la historia”, subrayó. A pesar de que Chaco es pionera en educación intercultural y declaró a las tres lenguas indígenas como oficiales, la implementación real sigue siendo insuficiente.
Mujeres Estrellas: recuperar la lengua para recuperar la identidad
El colectivo surgió cuando un grupo de mujeres qom compartió las violencias que sufrían en espacios religiosos y decidió organizarse. “Nos dimos cuenta de que teníamos que buscar nuestra espiritualidad ancestral, porque nosotras como mujeres indígenas tenemos una espiritualidad ancestral”, explicó Aguirre a Agencia Tierra Viva.
Hoy el grupo trabaja con talleres dirigidos a infancias y mujeres, enseñando palabras y frases cotidianas en qom a través de carteles, canciones y relatos. Una anciana del pueblo actúa como asesora lingüística, transmitiendo saberes que corren riesgo de perderse. Según el Programa de Lenguas Originarias de la Facultad de Agronomía de la UBA, el qom cuenta con 39.421 hablantes o entendedores en seis provincias argentinas, basándose en datos del Censo 2022.
“En la ciudad tenemos una gran pérdida de la lengua materna”, advierte Aguirre. El contacto constante con el castellano en el sistema educativo y social genera un proceso de transculturación que erosiona la identidad. El trabajo de recuperación lingüística que lideran estas mujeres es, simultáneamente, defensa cultural y resistencia territorial: sin lengua, se pierde la cosmovisión que sostiene el vínculo ancestral con el territorio.
La situación económica actual agrava el panorama. El colectivo solía compartir refrigerios en los talleres, pero “ahora está tan difícil la situación económica que cuesta un poco”, reconoce. A pesar de todo, el 5 de septiembre, Día Internacional de la Mujer Indígena, las integrantes de Mujeres Estrellas continúan levantando la voz. Recientemente se sumaron jóvenes de entre 17 y 20 años, una señal de que la transmisión generacional resiste.
Fuente original: https://agenciatierraviva.com.ar/levantar-nuestras-voces-y-de-decir-aca-estamos-las-mujeres-indigenas/













