Los préstamos verdes en China alcanzaron 48,6 billones de yuanes (USD 7,3 billones) en el segundo trimestre de este año, representando el 17% de toda la cartera crediticia del sistema bancario del país, según reveló un análisis de Caixin Global. Sin embargo, este auge del financiamiento climático está generando un cuello de botella estructural: las industrias contaminantes que necesitan modernizarse para cumplir las metas de carbono ya no consiguen acceso a capital.
Desde que China anunció en 2020 sus objetivos de pico de emisiones y neutralidad de carbono, el mercado de crédito verde más grande del mundo se expandió de forma acelerada, priorizando proyectos de energía renovable, eficiencia energética y transporte limpio. Pero la contracara de ese viraje financiero quedó invisible para la prensa occidental: sectores catalogados como industrias marrones enfrentan dificultades severas para obtener préstamos, incluso cuando buscan financiar su propia reconversión tecnológica.
Las industrias sucias quedan sin oxígeno económico
El análisis provincial realizado por Caixin Global documenta tensiones que no aparecen en los informes oficiales. Empresas de cemento, acero, petroquímica y minería del carbón reportan rechazo sistemático de solicitudes crediticias, aun cuando presentan proyectos de captura de carbono o sustitución de combustibles fósiles. Los bancos estatales y comerciales priorizan carteras verdes para cumplir metas regulatorias, dejando a las industrias tradicionales sin alternativas de financiamiento para su transición.
Esta presión silenciosa del sistema financiero podría acelerar la descarbonización china más que cualquier meta anunciada oficialmente. Mientras el debate global se centra en la diplomacia climática de Beijing, la realidad interna muestra un viraje concreto: los flujos de capital ya discriminan entre sectores limpios y contaminantes, forzando el cierre o la venta de activos marrones por falta de liquidez.
Un giro estructural que Occidente no ve
Según Caixin Global, el fenómeno revela una reorientación del aparato financiero chino que no tiene equivalente en economías occidentales de escala comparable. La banca china opera bajo directivas de política industrial, y cuando Beijing marca prioridades climáticas, el crédito sigue esa señal con velocidad y coordinación que mercados descentralizados no replican.
El reporte advierte que sin mecanismos de financiamiento de transición para industrias marrones, China enfrenta el riesgo de destrucción prematura de activos productivos aún funcionales y despidos masivos en provincias dependientes de sectores pesados. La tensión entre velocidad de descarbonización y estabilidad social se juega en las oficinas de crédito, no solo en las mesas de negociación climática.
Caixin Global proyecta que la cartera de préstamos verdes superará el 20% del total bancario antes de fin de año, consolidando el desplazamiento financiero de las industrias contaminantes como una tendencia estructural irreversible.
Fuente original: https://www.caixinglobal.com/2026-10-22/analysis-chinas-green-lending-boom-leaves-polluting-industries-struggling-for-funds-102496062.html













