La ley de mercados de carbono en Argentina obtuvo media sanción en el Senado la noche del 29 de octubre con 59 votos afirmativos. La iniciativa, presentada por la senadora salteña Flavia Royón, busca regular la comercialización de créditos de carbono y destrabar acuerdos entre provincias e iniciativas internacionales que hoy están en negociación.
El proyecto permitiría que empresas con altas emisiones compren créditos generados por proyectos de conservación de bosques o desarrollo de energías renovables. Según el sector productivo, que reclamaba esta normativa desde hace años, el esquema podría generar ingresos para productores agrícolas y gobiernos provinciales.
Por qué las organizaciones ambientalistas cuestionan la norma
El Círculo de Políticas Ambientales (CPA) y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) advirtieron que la aprobación se hizo con premura y sin definir antes una política climática clara. “Argentina no tiene hoy institucionalidad en política climática. Que aprobaran este proyecto en el Senado es de una irresponsabilidad total”, señaló Juan Carlos Villalonga, exdiputado nacional y miembro del CPA, según publicó La Nación.
Las críticas apuntan a tres puntos: la dificultad para monetizar emisiones de forma transparente, el riesgo de que corporaciones usen los bonos de carbono en Argentina para blanquear prácticas contaminantes mediante greenwashing, y la posibilidad de que el esquema incentive la tala ilegal o el acaparamiento de tierras en zonas forestales.
Qué dice la normativa sobre los mercados regulados y voluntarios
La ley contempla dos categorías de mercados. Los regulados funcionan bajo reglas establecidas por gobiernos o acuerdos internacionales, como el artículo 6 del Acuerdo de París, que permite transferir resultados de mitigación entre países. Los voluntarios operan sin supervisión multilateral y han sido cuestionados por casos de fraude y falta de trazabilidad.
El marco regulatorio argentino busca certificar créditos generados por proyectos locales para que puedan venderse a empresas extranjeras. Por ejemplo, una compañía con altas emisiones en Estados Unidos podría comprar créditos generados por un proyecto forestal en Misiones o Corrientes, donde los árboles captan y almacenan dióxido de carbono.
El debate global que llegó tarde a Argentina
La regulación climática argentina llega casi una década después de la firma del Acuerdo de París en 2015. Durante ese período, la comunidad internacional discutió cómo evitar el doble conteo de reducciones de emisiones, es decir, que dos países o actores contabilicen a su favor la misma tonelada de carbono capturada. Recién en la COP29 de Bakú, en 2024, se acordaron estándares internacionales para los mercados de carbono.
Ahora el proyecto deberá debatirse en Diputados. Sin una política climática definida y sin controles rigurosos, el debate sobre mercados ambientales enfrenta al sector productivo con organizaciones que temen que el esquema termine legitimando emisiones en lugar de reducirlas.
Fuente original: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/negocio-verde-o-riesgo-ambiental-las-claves-de-la-ley-de-mercados-de-carbono-que-aprobo-el-senado-nid30102026/













