Los riesgos del Niño para Argentina ocupan el centro de la escena climática nacional. Según Greenpeace Argentina, el fenómeno alcanzó intensidad fuerte en octubre y podría llegar a su máximo hacia finales de 2026, con condiciones que persistan durante los primeros meses de 2027. La organización advierte que sus impactos serán más severos porque ocurre en un planeta más caliente debido a la crisis climática, lo que aumenta la capacidad de la atmósfera para contener vapor de agua e intensifica las precipitaciones extremas.
De acuerdo con el informe de Greenpeace Argentina, El Niño puede favorecer precipitaciones superiores a lo normal en zonas del Litoral y sectores del este del país, aunque sus efectos varían según la región y no implican un aumento generalizado de lluvias en todo el territorio. La organización destaca que ríos y arroyos ya se desbordaron como consecuencia del aumento del caudal en la cuenca del Paraná, con inundaciones registradas en Tucumán y otras provincias.
El plan federal que busca anticiparse a la emergencia
En julio pasado, el gobierno nacional aprobó el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027 para la Cuenca del Plata mediante la Resolución 559/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional. El plan abarca inicialmente a Corrientes, Misiones, Formosa, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque puede extenderse a otras jurisdicciones según evolucione el fenómeno.
Las medidas previstas incluyen monitoreo científico y técnico, activación de sistemas de alerta temprana, coordinación entre el Estado nacional y las provincias, seguimiento de ríos y rutas potencialmente afectadas, vigilancia sanitaria y despliegue de apoyo nacional cuando las capacidades locales sean insuficientes. Su implementación está prevista desde el segundo semestre de 2026 hasta el segundo semestre de 2027.
Por qué no alcanza con la respuesta de emergencia
Desde Greenpeace Argentina consideran que la existencia del Plan de Coordinación Federal es un paso necesario pero que no reemplaza las medidas estructurales que deben tomarse antes de que llegue el agua: infraestructura adecuada, ordenamiento territorial, protección de humedales y bosques, fortalecimiento de los organismos científicos y políticas para reducir las emisiones que agravan la crisis climática.
Según la organización, la preparación no puede limitarse a la respuesta ante las inundaciones: requiere fortalecer los sistemas de alerta temprana, mejorar la infraestructura, desarrollar planes de evacuación, ordenar el uso del territorio y proteger los ecosistemas. Greenpeace Argentina advierte que El Niño encuentra territorios más vulnerables, debilitados por la destrucción de ecosistemas, la urbanización de zonas inundables y la falta de infraestructura adecuada, un combo que puede volver sus impactos más peligrosos.
El fenómeno natural siempre existió, pero su ocurrencia en un contexto de crisis climática multiplica los riesgos. La organización sostiene que cada décima de grado y cada medida de prevención hacen la diferencia, y espera que este nuevo episodio permita a las autoridades entender que prepararse también requiere trabajar de manera urgente para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger los ecosistemas que reducen la vulnerabilidad de las comunidades frente a futuros eventos extremos.
Fuente original: https://www.greenpeace.org/argentina/blog/problemas/climayenereria/el-nino-en-el-centro-de-la-escena-riesgos-y-desafios-para-argentina/











