La desigualdad climática en barrios populares de Argentina se profundiza con cada temporal. Desde hace semanas, el fenómeno de El Niño obliga a más de 3.700 personas a abandonar sus hogares en Chaco y Corrientes, según datos del Instituto Nacional del Agua. En Misiones, las tormentas dañaron un centenar de viviendas. El Servicio Meteorológico Nacional prevé precipitaciones por encima de lo normal hasta fin de año.
Este fenómeno no afecta a todos por igual. Según el informe Desigualdad climática en barrios populares, elaborado por TECHO junto a Jóvenes por el Clima con datos del RENABAP, siete de cada diez barrios populares están expuestos a al menos un factor de riesgo ambiental. Entre los más frecuentes se encuentran la cercanía a zonas inundables y a basurales.
Cuando la infraestructura falta, el agua sube
La presencia de viviendas precarias, junto a la conexión irregular o inexistente a servicios básicos, incrementan la vulnerabilidad de quienes habitan estos territorios. Cada lluvia se convierte en una amenaza directa para miles de familias que carecen de sistemas de drenaje y de estructuras resilientes.
Cuando el agua sube, las primeras en responder son las propias comunidades. La organización comunitaria se activa para trasladar personas y pertenencias, sostener ollas populares y buscar mecanismos de contención, según describe el artículo original publicado por elDiarioAR.
La respuesta que no puede esperar
Desde TECHO acompañan con planes de prevención y mitigación en más de 80 barrios populares de todo el país, facilitando herramientas a referentes comunitarios. Además, firmaron convenios con el Municipio de Santa Fe para construir 120 viviendas de emergencia destinadas al Centro de Asistencia Integral previsto ante El Niño.
El informe advierte que la salida es multiactoral y multinivel: gobiernos, organizaciones, empresas y comunidades deben construir acuerdos de acción antes de que el agua vuelva a subir. El pico de El Niño todavía está por llegar, y los datos ya muestran quiénes serán los más afectados: las familias que viven en zonas inundables, en viviendas precarias y sin acceso pleno a servicios básicos.
No basta con responder a la emergencia. El Instituto Nacional del Agua advirtió que la pausa en las lluvias será breve y que habrá un repunte a principios de noviembre.
Fuente original: https://www.eldiarioar.com/opinion/desigualdad-climatica-barrios-populares-nino-no-afecta-igual_129_13639107.html













