Las redes fantasma en México atrapan animales de forma continua y silenciosa. Más de 77.000 artes de pesca abandonadas, perdidas o descartadas flotan a la deriva en aguas mexicanas, según reveló un diagnóstico nacional elaborado por autoridades, académicos, organizaciones civiles y comunidades pesqueras. Estas redes continúan capturando peces, tortugas, leones marinos, vaquitas marinas y ballenas sin que nadie las recoja.
El estudio, publicado el 13 de octubre por Global Ghost Gear Initiative, Natural Resources Consultants, Manta Caribbean Project y ProNatura Noreste, mapeó por primera vez la magnitud del problema. La cifra incluye 7.970 redes, 51.195 trampas y 18.683 líneas que fueron autorizadas por las autoridades pesqueras pero terminaron en el fondo del mar o flotando a la deriva.
La pesca ilegal agrava el problema de las redes fantasma
Claudia Cecilia Olimón, coordinadora de Proyectos en América Latina de Global Ghost Gear Initiative, advirtió en declaraciones a Mongabay Latam que la cifra real es probablemente mayor. La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) calcula que la pesca ilegal representa alrededor del 40% de la captura total en el país, mientras que el Environmental Defense Fund la estima en 60%.
“Es muy probable que la cifra real de artes de pesca abandonadas, perdidas o descartadas sea mayor”, sostuvo Olimón al explicar que las actividades ilegales e irregulares también contribuyen al descarte de redes en el mar.
Para desarrollar el modelo predictivo, las organizaciones encuestaron desde 2021 a personas pescadoras para identificar cómo, dónde y por qué se pierden los equipos de pesca. El diagnóstico reconoce que se trata de una aproximación ante la falta de certeza sobre el número total de artes de pesca en uso.
Vaquitas y ballenas entre las víctimas más afectadas
La vaquita marina (Phocoena sinus), un pequeño cetáceo endémico del Golfo de California cuya población ha disminuido aceleradamente en los últimos años, es una de las principales víctimas. Las marsopas quedan atrapadas en las redes de enmalle y agalleras usadas para la pesca furtiva de totoaba (Totoaba macdonaldi), un pez altamente cotizado en China por su vejiga.
La organización Ecología y Conservación de Ballenas reportó que entre 1996 y 2017 ocurrieron 217 casos de animales enmallados, de los cuales 187 eran ballenas jorobadas. Los municipios más afectados son Bahía de Banderas en Nayarit, Los Cabos y La Paz en Baja California Sur, y Manzanillo en Colima.
El diagnóstico también contempla la contaminación por microplásticos tras la degradación de las redes, que impacta directamente en arrecifes y manglares. Las comunidades pesqueras pierden recursos comerciales que terminan sin aprovecharse, afectando la economía de cientos de familias que dependen de la pesca.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/11/pesca-fantasma-mexico-redes-deriva-mar/













