Una célula solar orgánica de récord alcanzó el 20,01% de eficiencia en laboratorio, según publicó Ecoinventos. El salto lo permitió una nueva capa de transporte electrónico basada en puntos de carbono fluorados, que mejora la conversión de luz en electricidad y refuerza la estructura interna del dispositivo.
La versión flexible del mismo desarrollo resistió más de 10.000 dobleces en pruebas controladas conservando más del 95% de su rendimiento inicial. Es un dato clave: los paneles solares rígidos actuales no soportan deformaciones repetidas, lo que limita su integración en superficies curvas, textiles, mochilas o vehículos.
El equipo coordinado por Wallace C. H. Choy, de la Universidad de Hong Kong, y Alex K.-Y. Jen, de la City University de Hong Kong, diseñó una capa llamada netFCD que actúa como puente entre el electrodo transparente y la mezcla orgánica que genera las cargas eléctricas. Esa interfaz solía ser el cuello de botella: se degradaba con humedad, perdía adherencia o generaba reacciones químicas que acortaban la vida útil de la célula.
La capa que refuerza desde adentro
La nueva interfaz incorpora una red microscópica de puntos de carbono fluorados dentro de un polímero coherente. Los investigadores atribuyen parte del comportamiento observado a una red de enlaces de hidrógeno que mantiene unida la estructura y mejora el contacto con las capas vecinas.
La eficiencia del 20,01% se midió en una célula rígida sobre vidrio, bajo iluminación solar simulada de 100 mW/cm². La media de 15 muestras fue del 19,73% ± 0,22%. Un laboratorio externo, China Certification & Inspection Group South Testing, certificó el 19,78% en marzo de 2026 bajo norma ISO/IEC 17025:2017.
No es un panel comercial ni un módulo listo para instalar. Es una célula de área reducida fabricada en condiciones de laboratorio muy controladas. Al aumentar la superficie aparecen defectos, resistencias eléctricas y dificultades de recubrimiento que suelen rebajar la eficiencia.
Humedad, dobleces y tiempo
Para probar la estabilidad operativa, el equipo encapsuló las células y las mantuvo funcionando bajo iluminación continua equivalente a un sol, con 80% ± 5% de humedad relativa y 50 °C ± 2 °C de temperatura. Tras 1.800 horas, conservaron el 85% de su eficiencia inicial.
En pruebas separadas, dispositivos flexibles soportaron más de 10.000 dobleces sin perder más del 5% de su rendimiento. Esa resistencia abre la puerta a integrar energía solar en superficies imposibles para paneles rígidos: ropa, mochilas, carpas, vehículos de formas curvas o fachadas de edificios irregulares.
La fotovoltaica orgánica promete láminas solares muy ligeras y adaptables. Su avance dependía de resolver tres problemas a la vez: convertir más luz, soportar ambientes húmedos y resistir deformaciones. Este trabajo mejora los tres frentes, aunque todavía en dispositivos experimentales y bajo condiciones controladas. La planta proyecta pasar de la célula al módulo comercial en los próximos años.
Fuente original: https://ecoinventos.com/una-nueva-capa-lleva-una-celula-solar-organica-al-20-la-version-flexible-conserva-mas-del-95-tras-10000-dobleces/












