El financiamiento climático en la COP31 será uno de los campos de batalla donde China defenderá su posición dual: potencia económica y emisor histórico, pero también país en desarrollo que no aceptará responsabilidades de nación industrializada. Según un análisis publicado por Carbon Brief con seis expertos internacionales, Beijing llega a la cumbre de Turquía con una agenda clara: proteger su clasificación actual, abrir el comercio de tecnologías limpias y evitar que el retiro de Estados Unidos la deje sola frente a nuevas exigencias.
En la COP30 de Brasil, el año pasado, China logró instalar un “diálogo” sobre medidas comerciales unilaterales que considera proteccionistas y un programa de trabajo de dos años en financiamiento climático. También impulsó la cooperación Sur-Sur y co-lideró junto a Brasil y Reino Unido una cumbre sobre metano. El viceministro de ambiente Li Gao declaró en una reciente conferencia de prensa que China defenderá un sistema de comercio “abierto y eficiente” que facilite la adopción de tecnologías de energía limpia, citó Carbon Brief.
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Li Gao también subrayó la necesidad de abordar “esfuerzos de reducción de emisiones insuficientes por parte de países desarrollados y apoyo financiero inadecuado” para las naciones en desarrollo. Kate Logan, directora del centro de clima para China en el Asia Society Policy Institute, advirtió a Carbon Brief que Beijing podría buscar “claridad en las vías de implementación” de las metas existentes, incluidos los compromisos determinados a nivel nacional y el objetivo de movilizar USD 300.000 millones en financiamiento climático.
Logan agregó que funcionarios chinos “siguen ansiosos por la presión adicional que Beijing puede recibir” tras la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París. En ese contexto, China preferiría que otros países en desarrollo lideren la presión por fondos mientras actúa como “broker en el tramo final para asegurar que sus propios intereses estén protegidos”, señaló la experta.
El riesgo de quedar aislada en comercio y mitigación
Ma Jun, fundador del Instituto de Asuntos Públicos y Ambientales, afirmó a Carbon Brief que China buscará “claridad en la entrega de financiamiento climático para países en desarrollo” y destacará las “barreras comerciales que afectan a las tecnologías limpias”. El debate sobre comercio será crucial: “¿Pueden los países abordar sus diferencias mientras mantienen la energía renovable y otras tecnologías limpias asequibles y accesibles?”, planteó Ma.
Yao Zhe, asesor de política global de Greenpeace Asia Oriental, anticipó que Beijing continuará integrando perspectivas comerciales en las negociaciones: el nuevo plan quinquenal de China sobre acción climática “llama específicamente al manejo adecuado de cuestiones clima-comercio y al libre flujo de productos bajos en carbono”, señaló a Carbon Brief.
La profesora Ryna Cui, directora de investigación del Centro para la Sustentabilidad Global de la Universidad de Maryland, coincidió en que el núcleo temático seguirá siendo “implementación y entrega”, un terreno donde China tiene intereses fuertes debido al “progreso logrado domésticamente con la transición de energía limpia”. La COP31 abre en Antalya en noviembre. Si los países industrializados no aumentan su compromiso de financiamiento, ¿qué le queda al multilateralismo climático?
Fuente original: https://www.carbonbrief.org/experts-what-china-wants-from-the-cop31-climate-talks











