Las servilletas de papel suelen considerarse un residuo cotidiano sin mayores consecuencias ambientales. Sin embargo, su impacto no termina cuando se descartan. Tanto el manejo inadecuado de estos productos como los efluentes generados por la industria papelera pueden contribuir a la contaminación de calles, desagües, arroyos y ríos.
El problema comienza con el consumo diario de papel. Cuando las servilletas y otros residuos similares no se separan ni se desechan correctamente, pueden terminar en la vía pública o ser arrastrados por el agua de lluvia hacia los sistemas de drenaje. Desde allí, llegan a cursos de agua donde se acumulan junto con otros desechos.
Pero la contaminación asociada al papel no se limita a su disposición final. La producción de estos productos también genera efluentes industriales que, si no reciben el tratamiento adecuado, pueden afectar la calidad del agua debido a la presencia de materia orgánica y sustancias químicas.
Río Reconquista: denuncias por contaminación y presencia de efluentes industriales
Uno de los casos que refleja esta problemática es el del río Reconquista, señalado como uno de los cursos de agua más contaminados de Argentina. Vecinos de la zona denuncian desde hace años la existencia de vertidos industriales y ubican a las papeleras entre las actividades que más impactan sobre el estado del río.
En algunos sectores del Reconquista pueden observarse burbujas que emergen desde el agua, un fenómeno que estaría relacionado con altos niveles de metano, un gas que se genera a partir de la descomposición de basura y materia orgánica acumulada en el curso de agua.
A esta situación se suma la preocupación por la presencia de contaminantes químicos. Según denuncias vecinales, en la zona existen antecedentes de irregularidades vinculadas a establecimientos papeleros. Incluso, una papelera fue clausurada años atrás por incumplimientos, mientras que continúan los reclamos por la presunta eliminación de sustancias químicas directamente en el río.
La situación del río Reconquista muestra cómo el impacto ambiental asociado al papel abarca distintas etapas: desde la generación y el descarte de residuos hasta el tratamiento de los efluentes industriales. Así, la correcta gestión de los desechos y el control de los vertidos resultan factores centrales para reducir la contaminación de los cursos de agua.












