La COP17 sobre desertificación en Latinoamérica reúne desde este lunes a 197 países en Ulán Bator, Mongolia, en un momento crítico para la región. América Latina llega a la cumbre enfrentando sequías extremas, el impacto del fenómeno de El Niño y una presión sin precedentes por expandir la producción de alimentos que acelera la degradación de los suelos.
La Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD) sesionará hasta el 28 de agosto con el objetivo de encontrar soluciones concretas para restaurar los suelos degradados y mejorar la gestión de tierras. Según reportó Mongabay Latam, se trata del único tratado internacional que obliga a los países firmantes a comprometerse en la gestión sostenible de la tierra para proveer alimentación, agua y oportunidades económicas.
Yasna Palmeiro Silva, investigadora en cambio climático y salud, explicó a Mongabay que la región enfrenta una combinación letal: procesos de degradación del suelo por monocultivos y ganadería extensiva, sumados a la crisis climática y fenómenos naturales como El Niño que intensifican los efectos. “En el Corredor Seco en Centroamérica desde hace bastante tenemos afecciones a la seguridad alimentaria y al agua. Hay poblaciones que se han tenido que desplazar dejando su casa debido a esta escasez”, afirmó.
La agricultura familiar paga el precio más alto
La degradación de la tierra golpea directamente a la producción de alimentos en una región donde la agricultura familiar representa cerca del 50% de la superficie destinada a hortalizas, frutas, cereales y raíces, según datos de la FAO. Palmeiro señaló que zonas como el Cerrado brasileño, la Amazonía, el Chaco sudamericano y Coquimbo en el norte de Chile ya viven inseguridad hídrica crítica.
“En estas zonas en particular, las personas han tenido que estar dependiendo de camiones aljibe que llevan agua para consumo porque ya no llueve, no tienen agua en las capas subterráneas”, explicó la investigadora. El resultado directo: menor acceso al agua, pérdida de cosechas, mayor riesgo de incendios y el desplazamiento forzado de comunidades enteras.
La COP17 pondrá sobre la mesa alternativas para frenar esta crisis. Los pastizales tendrán un rol protagónico al ser considerados ecosistemas aliados y estratégicos para gestionar de forma sostenible los suelos de regiones impactadas por la desertificación, según informó Mongabay Latam desde la capital mongola.
La sesión 17 forma parte de las tres Convenciones de Río, los grandes acuerdos internacionales firmados en la Cumbre de la Tierra de 1992 en Río de Janeiro, Brasil, junto con los tratados sobre biodiversidad y cambio climático, que también sesionarán a finales de 2026.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/cop17-desertificacion-sequia-latinoamerica-el-nino-alimentacion/
