En el marco del Mes del Agua, Eco de los Andes —marca de Eco Aguas y Bebidas Saludables— comparte un nuevo hito en su estrategia de sustentabilidad: la recertificación del nivel Platino del estándar internacional Alliance for Water Stewardship (AWS), alcanzado por su planta de Tunuyán, Mendoza convirtiéndose en la primera del país en alcanzar este ranking y la segunda de Latinoamérica.
La distinción AWS, considerada uno de los estándares más exigentes a nivel global en materia de gestión del agua, evalúa no sólo la eficiencia operativa de las organizaciones, sino también la identificación de riesgos hídricos, la gobernanza del recurso y el trabajo conjunto con actores de la cuenca, instituciones públicas, académicas y comunidades locales.
Conseguir nuevamente la distinción platino en la planta de Tunuyán es resultado de una estrategia integral basada en la mejora continua, la eficiencia en el uso del agua dentro de la operación y el compromiso con la preservación de los recursos hídricos subterráneos de la cuenca del Río Tunuyán Superior.
“Para Eco Aguas y Bebidas Saludables, alcanzar nuevamente la certificación de la Alliance for Water Stewardship, con la máxima distinción, en la fábrica de Eco de los Andes representa el reconocimiento al equipo por los más de 30 años de gestión y uso eficiente del agua en la operación de la planta, por el cuidado del acuífero y por el firme y sentido compromiso con la comunidad de Tunuyán”, señaló Pablo Abadía, CEO de Eco Aguas y Bebidas Saludables.
Gestión interna del recurso hídrico
Para Eco Aguas y Bebidas Saludables, el agua es el eje central de su actividad productiva. En ese sentido, la compañía impulsa de manera sostenida medidas para mejorar la eficiencia en el uso del recurso, proteger las fuentes naturales y promover su cuidado en las comunidades donde opera.
En la planta de Tunuyán, estas acciones se traducen en prácticas concretas dentro del proceso productivo: el tratamiento y reutilización del 100% de los efluentes —lo que permite operar bajo un sistema de “cero vuelco”— y una reducción del 66% en el consumo de agua en los últimos siete años.
Entre las principales medidas implementadas se destacan la optimización del lavado de equipos mediante la metodología CIP (Clean in Place), la reutilización de agua tratada para sistemas contra incendios, riego y limpieza interna, y la incorporación de tecnologías como lubricación en seco y limpieza sin mangueras.
Además, la operación cuenta con sistemas automatizados de monitoreo y control —como caudalímetros en los procesos y clústeres de válvulas gestionadas a través de SCADA— que permiten visualizar y gestionar en tiempo real los movimientos de agua dentro de la planta, optimizando su uso.
Acción comunitaria
Como parte de este enfoque territorial, la compañía desarrolla iniciativas de educación y concientización en la comunidad, entre ellas el Eco Tour —programa de puertas abiertas —, actividades en escuelas y encuentros con instituciones educativas orientados a promover el uso responsable del agua y fortalecer el conocimiento sobre el funcionamiento del acuífero.
En paralelo, la empresa trabaja junto al Departamento General de Irrigación (DGI) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) en un proyecto concreto para la preservación del acuífero confinado, a través de la dotación de cabezales y válvulas para pozos artesianos de la zona, buscando promover su uso solo en los momentos en los que sea necesario.
Conocer y proteger el origen único de estas aguas fue y será el propósito de Eco de los Andes.
En este marco, impulsó la declaración por parte del Departamento General de Irrigación del Área de protección hidroecológica, que sentó precedentes de cómo proteger y monitorear las diferentes zonas desde la divisoria de aguas hasta el Valle.
Realiza estudios de balance hídrico y calidad de agua que comparte con actores relevantes de la cuenca y a partir del año pasado y con la inauguración del Parque interpretativo BioRio, junto con la Municipalidad de Tunuyán, comenzó con el estudio y preservación de la biodiversidad de la zona.
Estas acciones forman parte de un proyecto integral orientado a proteger el acuífero y garantizar un uso equilibrado del recurso, cuya experiencia en Mendoza funciona como modelo de gestión para otros territorios donde opera la compañía.










