En 2025 se superaron nuevos récords del calentamiento de los océanos, de acuerdo con un estudio científico publicado recientemente en la revista Advances in Atmospheric Sciences.
El análisis revela que la tendencia de calentamiento sostenido está impulsada por el aumento de los gases de efecto invernadero y la reducción reciente de aerosoles de sulfato en la atmósfera.
En 2025,“se produjo un fuerte calentamiento en el océano Austral, el Atlántico Norte, el mar Mediterráneo y la zona cálida del Indo-Pacífico, mientras que se observó un enfriamiento en el Pacífico ecuatorial, el océano Índico occidental y el Atlántico tropical, lo que refleja en parte los ajustes dinámicos a escala de cuenca asociados en gran medida a la transición a condiciones de La Niña”, revela el estudio.
“El Atlántico Norte y el mar Mediterráneo son también puntos críticos del clima en cuanto a salinización, desoxigenación y acidificación”, advierte el informe, por lo que el cambio simultáneo de la temperatura, la salinidad, el oxígeno disuelto y el pH indica un cambio profundo y complejo en su estado, “lo que hace que los ecosistemas oceánicos y la vida que sustentan sean más frágiles”.
En tanto, la temperatura media global de la superficie del mar se enfrió ligeramente en relación con 2024. No obstante, aclaran los científicos, 2025 fue el tercer año más cálido registrado. Un enfriamiento relacionado con la transición del estado del océano desde las fuertes condiciones de El Niño a las de La Niña, acompañadas de un enfriamiento generalizado en los océanos tropicales y en las latitudes medias del hemisferio norte.
A largo plazo, concluye el reporte, “se espera que el contenido de calor del océano global siga batiendo récords hasta que se alcancen emisiones netas de gases de efecto invernadero cero”.
Las consecuencias del aumento del calor oceánico
El calentamiento oceánico puede amplificar los impactos climáticos al contribuir al aumento del nivel del mar, a la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos (como huracanes y tifones) y a olas de calor marinas más frecuentes y severas.
El estudio concluye que, mientras persista un desequilibrio energético positivo de la Tierra, el océano seguirá acumulando calor y batiendo récords, incluso en años influenciados por La Niña. Por eso, los especialistas subrayan la importancia de sostener y fortalecer los sistemas de observación oceánica para comprender la magnitud real del calentamiento global y sus impactos a largo plazo.
El profesor John Abraham, de la Universidad de St. Thomas, en Minnesota (Estados Unidos) y miembro del equipo, lamentó que “cada año el planeta se calienta más, y batir un nuevo récord se ha convertido en algo habitual”.













