El aceite de cocina que suele terminar en la basura o en las cañerías puede tener un destino muy diferente. En Argentina, ese residuo fue transformado en biodiésel para generar la energía que iluminó un partido entre Los Pumas y los All Blacks, en una experiencia que mostró el potencial de los biocombustibles producidos a partir de residuos.
El 10 de agosto de 2025, el estadio Mario Alberto Kempes fue iluminado con energía generada mediante biodiésel elaborado principalmente con aceite vegetal usado. Según datos difundidos por Bioeconomíainfo, durante el encuentro se utilizaron cerca de 500 litros de este biocombustible, producido a partir del reciclado de aproximadamente 650 kilogramos de aceites y grasas usadas.
De acuerdo con la misma fuente, el uso de biodiésel permitió reducir al menos un 75% las emisiones de dióxido de carbono respecto de las que se habrían generado con combustibles fósiles para producir la misma energía.
Cómo el aceite usado se convierte en biodiésel
La recolección del aceite estuvo a cargo de la Red Argentina de Aceites Vegetales Usados (RAAVU), una red que recupera este residuo en distintos puntos del país para evitar que termine contaminando cursos de agua o sistemas cloacales.
El dato no es menor: un solo litro de aceite vegetal usado puede contaminar hasta mil litros de agua si se desecha de manera inadecuada.
El aceite es enviado a plantas industriales donde primero se filtra y luego atraviesa un proceso químico denominado transesterificación, mediante el cual se transforma en biodiésel apto para motores y generadores eléctricos.
Gran parte de esa producción se concentra en Santa Fe, provincia donde se fabrica alrededor del 80% del biodiésel argentino. Además de utilizarse para la generación de electricidad, este combustible renovable también forma parte de la mezcla obligatoria con el gasoil que se comercializa en el país.
La experiencia del partido entre Los Pumas y los All Blacks mostró una aplicación concreta de la economía circular: un residuo con alto potencial contaminante fue recuperado, procesado y convertido en energía para abastecer uno de los eventos deportivos más importantes del año.
