El Niño ya inundó las islas del norte de Santa Fe y obligó a productores ganaderos a evacuar miles de cabezas de hacienda que tradicionalmente permanecen en el humedal Jaaukanigás. La crecida del río Paraná avanzó sobre el valle de inundación después de varios años de sequía extrema, según informó Bichos de Campo.
“Ya hace dos o tres semanas que comenzó la retirada de toda la hacienda de isla de los productores de acá de la zona”, explicó Milvana Yacuzzi, ingeniera agrónoma y secretaria de Producción del municipio de Villa Ocampo, al medio especializado. La evacuación anticipada fue posible gracias a que el pico de crecida en Iguazú da un margen de 15 días antes de llegar a la zona santafesina.
El problema no es local. El nivel del Paraná continúa alto por las lluvias registradas en Brasil y en la alta cuenca, un patrón típico de El Niño en plena intensificación. “Estuvimos cinco o seis años en épocas de sequía y ahora nos toca el fenómeno de El Niño”, describió Yacuzzi. Por ahora, las precipitaciones en el norte de Santa Fe no cumplen los pronósticos de gran volumen, pero el agua que baja desde el norte ya dejó inundado el valle del humedal y provocó la evacuación de algunas familias.
Ganaderos buscan campos para alojar miles de animales
Con los animales fuera de las islas, empieza otra dificultad que puede extenderse durante meses: conseguir campos para alojarlos y afrontar los costos de mantenerlos allí. Algunos productores contaban con campos propios en zonas altas, mientras que otros debieron alquilar superficies a valores elevados que no todos pueden afrontar.
“Hay muchos productores que no pudieron acceder a eso y que han quedado, sobre todo los pequeños o los que todavía no han podido conseguir alquiler, sobre los caminos rurales o en las banquinas de ruta”, describió Yacuzzi. La situación se repite en distintos distritos del norte del departamento General Obligado.
Los pronósticos que manejan en la zona contemplan la posibilidad de que la inundación se prolongue hasta febrero. De concretarse ese escenario, los productores tendrían que mantener los animales fuera de sus lugares habituales durante un período considerable, con mayores costos de alimentación, arrendamiento y manejo.
El riesgo que viene: falta de pasto para el otoño
Además, si comienzan a registrarse precipitaciones abundantes en el propio norte santafesino, también podrían complicarse los campos altos a los que fue trasladada la hacienda. En ese caso, los productores se encontrarían nuevamente ante la necesidad de mover los animales, con menos alternativas disponibles porque buena parte del norte argentino podría atravesar condiciones similares.
Desde su perspectiva como ingeniera agrónoma, Yacuzzi puso el foco en otra consecuencia: la disponibilidad de pasto para alimentar a los animales durante el otoño y el invierno. Si las lluvias y los excesos hídricos se extienden durante el verano, la producción forrajera podría verse comprometida justo cuando los establecimientos necesiten sostener la hacienda desplazada.
“Si ya entrás a un otoño con esas características, te estás predisponiendo a un invierno donde no vas a tener disponibilidad de forraje”, alertó Yacuzzi. La recuperación de los campos inundados dependerá de cuánto tarde en retirarse el agua y de cómo se comporte el clima en los próximos meses.
Fuente original: https://bichosdecampo.com/el-nino-ya-inundo-las-islas-del-norte-santafesino-y-crece-la-preocupacion-por-el-futuro-de-la-hacienda-y-la-falta-de-pasto/
