La expansión de los centros de datos y los recursos hídricos en España se encuentran en ruta de colisión. El país se perfila como líder del sector en el sur de Europa, pero el fuerte interés de la industria abre un interrogante clave: la capacidad del territorio para asumir su consumo de agua en una situación de estrés hídrico creciente en todo el continente.
España ultima un Real Decreto que introduce requisitos de sostenibilidad energética y medioambiental para estas instalaciones, un proceso que no ha estado exento de críticas por parte de patronal, administraciones autonómicas, asociaciones y organizaciones ecologistas, según informó EFEverde.
Paralelamente, en junio pasado la Comisión Europea presentó la Ley de Desarrollo de la Nube y la IA (CADA), que pretende triplicar la capacidad de los centros de datos comunitarios en un plazo de 5 a 7 años. La norma propone además acelerar la concesión de permisos y mejorar el acceso a recursos clave como la energía, el suelo o el agua.
El problema de la refrigeración y el consumo hídrico
La Agencia Europea del Medioambiente (EEA) advierte sobre la huella hídrica de estas infraestructuras, asociada principalmente a la generación de electricidad que las alimenta, pero que comprende también su refrigeración y la fabricación de semiconductores.
Para la asociación española de centros de datos Spain DC, el crecimiento de la capacidad digital no implica un crecimiento proporcional del consumo de agua, ya que las nuevas tecnologías permiten adaptar los procesos a las condiciones de cada instalación. En declaraciones a EFE, la asociación considera que el margen de reducción está principalmente en la refrigeración y apuesta por tecnologías como la refrigeración seca, los circuitos cerrados, el free cooling o el agua regenerada.
“Más que de sacrificios, hablamos de buscar el equilibrio óptimo entre consumo de agua y eficiencia energética”, explicaron voceros de Spain DC a EFE. No obstante, la asociación reconoce que algunas alternativas como la refrigeración seca pueden requerir más electricidad durante episodios de calor extremo, cada vez más frecuentes, y apuesta por sistemas híbridos.
Spain DC defiende que la disponibilidad del agua sea criterio relevante para elegir la ubicación de los centros, pero no un veto territorial. “La localización depende también de la disponibilidad de energía, la capacidad de la red eléctrica, la conectividad, el clima o las necesidades de los clientes”, sostienen.
Greenpeace advierte sobre la paradoja de Jevons
Greenpeace considera totalmente incompatibles la expansión de los centros de datos prevista y la situación hídrica europea, especialmente en el sur. “Triplicar la capacidad de los centros de datos en un contexto de emergencia hídrica y climática como el que vive Europa es un despropósito ambiental y una irresponsabilidad social”, señalaron en una entrevista con EFE el experto en aguas de Greenpeace Julio Barea y la responsable de Energía y Clima, María Prado.
La organización reclama que los proyectos incorporen una evaluación de su impacto sobre el balance hídrico para priorizar el consumo y los caudales ecológicos frente a otros usos. Además, mejorar la eficiencia de la instalación no garantiza una reducción de la presión total sobre el agua si el número de centros y la demanda computacional continúan en aumento.
“No es un riesgo, es una realidad documentada por la ONU mediante la paradoja de Jevons, o efecto rebote”, advirtió Greenpeace a EFE. La organización teme que el ahorro conseguido mediante nuevas tecnologías termine siendo absorbido por el crecimiento del sector.
El Real Decreto español se espera para los próximos meses, en un contexto donde el país enfrenta sequía estructural y los centros de datos consumen millones de litros diarios para refrigeración, compitiendo con agricultura y consumo humano en regiones donde el agua es cada vez más escasa.
Fuente original: https://efeverde.com/la-expansion-de-los-centros-de-datos-pone-a-prueba-los-recursos-hidricos-de-espana/













