El incendio en el pozo petrolero de México conocido como Krem-1, ubicado en el municipio de Las Choapas, Veracruz, fue controlado por Petróleos Mexicanos (Pemex) el 2 de agosto pasado, 150 días después de iniciarse el 5 de marzo. La empresa estatal logró cerrar el ducto, pero hasta ahora no emitió ningún informe oficial sobre los impactos ambientales ni sobre la salud de las comunidades afectadas.
Según informó Gonzalo Ortuño López en Mongabay Latam, organizaciones ambientales y especialistas que visitaron la zona estiman daños en la salud humana, la biodiversidad y los suelos de la región. Al menos 29 localidades, con cerca de 3.431 habitantes, quedaron expuestas a las emisiones del incendio durante cinco meses consecutivos.
Un análisis satelital independiente realizado por la organización CartoCrítica estimó que se quemaron al menos 252 millones de metros cúbicos de gas, que 270 hectáreas de vegetación resultaron afectadas y que las emisiones de dióxido de nitrógeno (NO₂) aumentaron entre 20% y 25% en la región. Este gas contaminante impacta directamente en la calidad del aire y puede provocar problemas respiratorios crónicos.
Habitantes reportan muerte de animales y cultivos perdidos
Pablo Montaño, director de la organización Conexiones Climáticas, explicó a Mongabay Latam que los daños más graves no siempre son visibles de inmediato. La inhalación de gases tóxicos como el benceno, asociado al metano que se fugó del pozo, puede generar efectos en la salud de largo plazo, incluido cáncer.
Habitantes de comunidades ubicadas a menos de 10 kilómetros del punto de incendio reportaron que el agua de ríos y arroyos llegaba caliente y causaba picazón en la piel. También documentaron la muerte de animales de cría y la pérdida total de cultivos. Testimonios recogidos por CartoCrítica mencionan mareos, náuseas, dolores de cabeza intensos y problemas respiratorios que se manifestaron durante los meses que duró el incendio.
Aleida Azamar Alonso, profesora investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y vicepresidenta de la Sociedad Mesoamericana y del Caribe de Economía Ecológica, advirtió que medir el impacto real en la salud humana es complejo, ya que muchos síntomas tardan en aparecer. Por eso insistió en la necesidad de un seguimiento detallado y de largo plazo sobre las personas expuestas, que incluya revisiones hemáticas constantes y estudios de función pulmonar.
Pemex no entregó datos sobre monitoreo de aire ni contención de hidrocarburos
Pemex aseguró haber realizado monitoreo de calidad del aire y acciones de contención de escurrimiento de hidrocarburos, según consignó Mongabay Latam. Sin embargo, hasta la publicación del reporte, la empresa estatal no respondió a las solicitudes del medio para conocer los detalles técnicos de esas acciones ni los resultados del monitoreo.
El incendio ocurre en un contexto en el que el gobierno de México busca aumentar la extracción de gas y petróleo en territorios que incluyen técnicas de fracking, una práctica cuestionada por su impacto hídrico y ambiental. Organizaciones ambientalistas que recorrieron la zona destacan que este tipo de accidentes exponen la fragilidad operativa de la infraestructura petrolera estatal y la falta de transparencia en la gestión de emergencias ambientales.
Mongabay Latam confirmó que no existe hasta la fecha un registro público de los contaminantes generados por el incendio ni un censo de las personas afectadas. Las 29 localidades expuestas siguen sin acceso a información oficial sobre los riesgos a los que estuvieron sometidas durante 150 días.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/incendio-pozo-krem-1-veracruz-mexico-pemex/
