El litio es el nuevo mineral más codiciado por las naciones del mundo. Es fundamental para la creación de baterías para celulares, tablets, computadoras portátiles y vehículos eléctricos e híbridos. Sin embargo, el 65% de este codiciado elemento se encuentra en el “triángulo del litio” ubicado en Argentina, Chile y Bolivia.
Si bien hay 38 proyectos mineros en Argentina para extraer litio, solo dos ya están en etapa de producción y exportación de carbonato y cloruro de litio. A partir de una investigación de Ruido y Fundeps, te contamos quiénes están detrás de los dos proyectos, uno en Jujuy y otro en Catamarca.
Argentina, según los investigadores, es la elegida por los inversionistas frente a Chile o Bolivia, ya que los regímenes de explotación minera del país no son tan rígidos, existen grandes beneficios fiscales y el costo operativo es relativamente bajo. Además, en las otras dos naciones latinoamericanas, el litio fue declarado como “recurso natural estratégico”, por lo que no está permitida su libre concesión.
El estudio exploró distintos indicadores de transparencia de los dos proyectos de litio en ejecución: la legislación, la accesibilidad a los contratos, las regalías y quiénes son los beneficiarios finales.
¿Qué empresas están detrás?
Livent es la empresa estadounidense encargada del Proyecto Fénix (Salar del Hombre Muerto) en Catamarca. Los propietarios de la mayoría de sus acciones son Blackrock y Vanguard, también de EE. UU. Estos dos forman parte de los fondos de inversión más importantes del mundo.
Sales de Jujuy trabaja en la extracción de litio en el salar de Olaroz en Jujuy. Esta empresa es una sociedad integrada por Allkem (Australia, dueña de 66,5% de las acciones), Toyota Tsusho (Japón, 25%) y la empresa estatal jujeña Jemse (8,5%). Allkem está financiada mayoritariamente por JP Morgan (EE. UU.) y HSBC (Reino Unido).
Los dueños del litio y de la deuda argentina
Los cuatro fondos de accionistas de ambos proyectos —Blackrock y Vanguard en Catamarca, y JP Morgan y HSBC en Jujuy— son, a su vez, accionistas cruzados entre ellos. Este complejo entramado significa que estas cuatro entidades son, efectivamente, los dueños del litio, los principales beneficiarios de la extracción del codiciado mineral en Argentina.
Pero esto no termina ahí. Los cuatro gigantes también son tenedores de bonos de la deuda externa argentina. Según reportó Ruido y Fundeps, al menos tres propietarios de acciones de Allkem (JP Morgan Investment Management, HSBC Investment Funds y BNP Paribas Asset Management); y en al menos 7 casos de Livent (además de Blackrock y Vanguard, Wellington MGMT, Morgan Stanley Investment, Invesco Multi Asset Income, Federated Hermes Emerging Market Debt Fund y Northern Multi Manager Emer MKT Debt Opportunit) poseen estos bonos.
¿Cuánto dinero queda en Argentina luego de la extracción de litio?
La Ley de Inversiones Mineras (1993) otorga beneficios y exenciones fiscales, devoluciones de ganancias y de IVA de los gastos destinados al proyecto minero. Además, establece un tope a las regalías.
Solo un 3,5% de dinero sobre el valor de facturación queda en Catamarca luego de la extracción de litio por Livent. En ese monto se incluyen regalías, canon, aportes adicionales y RSE, que se integra a un fideicomiso para obras de infraestructura, proyectos de inversión o desarrollo productivo de la provincia.
En Jujuy, en cambio, solo el 3% de dinero sobre el valor de boca de mina, es decir, como es extraído el mineral, queda en la provincia. Si el mineral se industrializa en la provincia, incluso puede descontarse un 1%, según la Ley Fiscal n.° 5791. Si ese es el caso, la tasa efectiva sería de 1,6% sobre el valor de venta (2% del valor de boca de mina).
El Estado Nacional, por su parte, efectúa retenciones de 4,5% de la exportación de litio. Este número es significativamente más bajo en comparación a las retenciones de la soja de entre 30 y 35%.
¿Quién compra el litio argentino?
Los principales compradores del litio argentino en 2022 fueron China (con 292,3 millones de dólares), Japón (215,8 millones), Corea del Sur (90,48 millones) y Estados Unidos (62,64 millones).
¿Existe el acceso a la información?
Si bien se puede acceder a la legislación minera argentina en los sitios web oficiales, Ruido y Fundeps denuncian que son largos documentos de difícil comprensión para la población.
La información acerca de los dos proyectos en pie, Jujuy y Catamarca, también es de difícil comprensión para un lector común por su tecnicismo en el lenguaje y por la gran cantidad de estudios e informes. “Esta información es la mayor de las veces provista por las empresas mineras, sin la intervención y control por parte de las autoridades provinciales y/o locales”, aseguraron Ruido y Fundeps.
Los reportes anuales con los resultados económicos y financieros de Allkem, Livent y Toyota están disponibles. Sin embargo, Jemse, la empresa estatal de Jujuy socia de la firma australiana no posee ninguna información pública. Si bien Ruido y Fundeps solicitaron información a los gobiernos, sus pedidos no fueron respondidos.
El contrato de concesión con Livent de Catamarca es de público acceso ya que la provincia adhirió a la Iniciativa EITI de Transparencia para las Industrias Extractivas. Sin embargo, Jujuy no lo hizo, por lo que no se puede acceder al contrato de concesión con Allkem o Toyota.