Una nueva rana venenosa descubierta en Ecuador permanece oculta en los registros científicos: los investigadores que la describieron tomaron la decisión de no publicar las coordenadas exactas donde habita. La medida responde a una amenaza concreta: el tráfico ilegal de anfibios para coleccionistas privados que pagan sumas altas por ejemplares de colores llamativos.
La especie, denominada rana venenosa desconcertante (Excidobates perplexus), fue descrita en octubre de 2026 en la revista Zootaxa por un equipo liderado por el taxónomo Juan Carlos Sánchez-Nivicela, según informó Ana Cristina Alvarado en Mongabay Latam.
La rana mide menos de dos centímetros de longitud y habita entre la hojarasca y las raíces de los bosques del suroriente ecuatoriano. Se conocen dos poblaciones: una en Sopladora, en la cuenca del río Paute, y otra en la Cordillera del Cóndor, en la Amazonía.
Por qué dos poblaciones de la misma especie tienen colores opuestos
La principal particularidad de Excidobates perplexus es la marcada diferencia de coloración entre sus dos poblaciones. Los ejemplares de Sopladora son negros con manchas de color escarlata brillante, mientras que los de la Cordillera del Cóndor tienen el dorso verde con manchas amarillas irregulares y el vientre amarillo con manchas oscuras.
El nombre perplexus proviene del latín y significa desconcertante, en referencia a esta variación inesperada dentro de la misma especie. “Hay una diversidad de especies bastante abrumadora, sobre todo de estos pequeños vertebrados que incluyen a los anfibios y los reptiles”, explicó Sánchez-Nivicela a Mongabay Latam. “Sus patrones de distribución, su ecología y su comportamiento siguen siendo casi enigmáticos”, añadió.
Las amenazas que enfrenta desde el día de su descubrimiento oficial
Aunque la especie acaba de ser formalmente descrita, los investigadores recomiendan clasificarla en la categoría Peligro Crítico según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Las razones: pérdida de hábitat por actividades extractivas y el riesgo de tráfico ilegal.
Las ranas de la familia Dendrobatidae, conocidas como ranas punta de flecha, son codiciadas por coleccionistas de fauna silvestre precisamente por sus colores vívidos. Esos mismos colores que funcionan como señal de toxicidad para depredadores naturales las convierten en blanco del comercio ilegal, según Sánchez-Nivicela.
Por esa razón, los autores del estudio no publicaron las coordenadas exactas de las poblaciones en el artículo científico. Los datos se guardaron de manera confidencial en el Museo de Zoología de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).
El primer avistamiento documentado de la especie ocurrió en 2010, cuando Sánchez-Nivicela encontró un juvenil en Sopladora y asumió que se trataba de otra especie conocida. Años después, con mayor experiencia en dendrobátidos, regresó a la zona y confirmó que se trataba de una especie nueva. La población de la Cordillera del Cóndor fue hallada posteriormente por la investigadora Michelle Cabrera, coautora del estudio.
La población de Sopladora está asentada en la parte baja de la Central Hidroeléctrica Paute, lo que añade presión adicional por la transformación del hábitat. La USFQ y el Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador (INABIO) resguardan ahora la información de localización para evitar que la nueva especie sea capturada antes de que existan mecanismos de protección efectivos en el terreno.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/10/cientificos-descubren-rana-venenosa-ecuador-reservan-ubicacion-protegerla-traficantes-entrevista/












