Argentina enfrenta el Súper Niño más intenso de la década con dos tercios de sus obras hídricas paralizadas o canceladas, según revelan los datos del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (FFIH). El gobierno nacional desactivó 15 de las 24 obras iniciadas y colocó el 85% de los recursos del fondo en Letras del Tesoro (Lecaps), mientras el fenómeno climático alcanzará su pico en diciembre de 2026.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expone que entre 2024 y mayo de 2026, el FFIH recibió más de 600.000 millones de pesos pero solo destinó 140.000 millones a obras. Durante la gestión de Javier Milei, apenas 23 de cada 100 pesos recaudados específicamente para infraestructura hídrica tuvieron ese destino.
La Cuenca del Salado, paralizada en pleno epicentro productivo
La megaobra de dragado del Río Salado, clave para el centro bonaerense, registra un avance del 0% en su subtramo A a pesar de las inundaciones de 2025 y los reiterados anuncios de reactivación. Los tres subtramos de la ampliación del Salado concentran el 45% del presupuesto total del fondo hídrico, pero muestran avances mínimos: 0% para el subtramo A, 6,7% para el B y 18,8% para el C.
El informe de CEPA advierte que ninguna de las 8 obras que continúan en ejecución supera un 36% de avance. En algunos casos, el gobierno tomó la decisión de paralizar trabajos casi terminados: el Acueducto San Javier-Tostado, en Santa Fe, quedó neutralizado con el 90% de la obra realizada en plena crecida del río Paraná.
Sistemas de alerta, sin financiamiento real
Los sistemas de alerta temprana, fundamentales frente al Súper Niño, avanzan con extrema lentitud según los registros oficiales. El Sistema Nacional de Radares Meteorológicos alcanza apenas un 32% de ejecución y la Red Nacional de Estaciones Meteorológicas un 11%, mientras los pronósticos anticipan lluvias intensas para las últimas semanas del año.
Desde CEPA señalan que la obra de Colón, Entre Ríos, se vuelve crítica con el río Uruguay en alerta a 7,27 metros (la evacuación comienza a los 7,90). La obra de entubamiento de la Cuenca Salta fue rescindida con apenas 4,7% de avance, y las del Salado expondrán a millones de personas en zonas históricamente vulnerables a anegamientos.
El ministerio de Economía invirtió en timba financiera
Para junio de 2026, el fondo hídrico tenía 290.676 millones de pesos colocados en Lecaps con vencimientos en julio y septiembre, más 49.069 millones en cuentas a la vista y 247 millones en plazos fijos, según documentó CEPA. En total, casi 340.000 millones de pesos invertidos en deuda del Tesoro en lugar de obras.
El ministerio que dirige Luis Caputo incluso dejó sin efecto un crédito millonario del Banco Mundial pensado para inundaciones urbanas. Entre enero y mayo de 2026, los intereses cobrados por las Lecaps fueron prácticamente análogos a lo invertido en infraestructura: casi 60.000 millones de pesos.
Con el Súper Niño llegando a su fase más intensa en diciembre, las principales zonas agrícolas y ganaderas del país no contarán con las obras necesarias para mitigar el impacto. El fondo creado hace 25 años con la obligación expresa de ejecutar obras de prevención de inundaciones y saneamiento hídrico alcanzó en 2026 su peor nivel de subejecución histórica.











