La Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (UNTOC) aprobó el 23 de octubre en Viena, Austria, una resolución histórica para elaborar el primer protocolo de la ONU sobre delitos ambientales de alcance transnacional. La decisión convierte al tráfico de fauna y flora silvestres, la minería ilegal y el tráfico de residuos en crímenes que exigen respuesta internacional coordinada bajo el marco de la Convención de Palermo.
Hasta ahora, las reuniones bienales de UNTOC (que funciona desde 2000) se centraban en trata de personas, migración y tráfico de armas. Esta decimotercera cumbre abre un nuevo capítulo al reconocer los delitos ambientales como formas graves de crimen organizado que requieren acciones conjuntas de los Estados miembros.
“Este es un momento histórico en la lucha mundial contra los delitos ambientales. En un momento en que el multilateralismo se enfrenta a una presión sin precedentes, los gobiernos se han unido para reconocer que delitos como el tráfico de especies silvestres y la minería ilegal son formas graves de delincuencia organizada transnacional que requieren una respuesta internacional coordinada”, dijo Alice Pasqualato, especialista en políticas globales sobre delitos ambientales de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre, según informó Yvette Sierra Praeli en Mongabay Latam.
Ocho países latinoamericanos impulsaron la resolución
La resolución fue promovida por once países: Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú, Uruguay, Mauritania, República Democrática del Congo y Santo Tomé y Príncipe. 83 naciones la respaldaron, 12 votaron en contra y 27 se abstuvieron. Entre quienes votaron en contra figuran Argentina, Estados Unidos, Israel, Venezuela y Japón. Estados Unidos presentó tres enmiendas para bloquear la creación del protocolo y presionó a otros gobiernos para que votaran en contra, según el reporte de Mongabay Latam.
Líderes indígenas de la Amazonía asistieron por primera vez a la conferencia
Más de diez representantes de pueblos indígenas de Colombia, Ecuador, Perú y Brasil participaron de la cumbre, la primera vez que asisten a esta cita mundial. Los líderes expusieron ante los países miembros cómo el crimen organizado amenaza sus vidas y territorios en la Amazonía.
“Nuestra participación ha sido importante para exponer la grave amenaza que existe en nuestros territorios, a causa del narcotráfico, la minería ilegal y también del tráfico de tierras”, dijo desde Viena Marcelo Odicio, presidente de la Federación Nativa de Comunidades Kakataibo (Fenacoka) de Perú, según registró Mongabay Latam. “Sabemos que el narcotráfico y el crimen organizado no tienen fronteras, por eso necesitamos que en este espacio global, donde se habla sobre estos temas, se apruebe el protocolo que ayudará a combatir el incremento de la criminalidad organizada en nuestros territorios”, agregó el líder kakataibo.
Galois Flores, vicepresidente del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis en Perú, también asistió a la cumbre para presentar la situación de su territorio ante las delegaciones. La participación indígena fue decisiva para visibilizar el impacto del crimen organizado en los ecosistemas y comunidades amazónicas.
A partir de esta resolución, la ONU conformará un comité especial encargado de elaborar el protocolo. El texto establecerá mecanismos vinculantes para que los Estados miembros cooperen en investigación, intercambio de información y persecución judicial de redes criminales que operan en delitos ambientales transnacionales.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/10/onu-conferencia-contra-crimen-organizado-impulsa-primer-protocolo-delitos-ambientales/
