El terremoto que sacudió San Juan el 27 de octubre de 1894 fue el sismo de mayor magnitud registrado en el territorio argentino, aunque su huella en la memoria colectiva quedó opacada por los que le sucedieron. El movimiento telúrico duró entre dos y tres minutos, afectó el noroeste de la provincia y se sintió a 500 kilómetros a la redonda. Los daños alcanzaron a La Rioja, Catamarca, Córdoba, San Luis y Mendoza, según documentos oficiales de la época.
Un informe del Ministerio del Interior de la República Argentina, elaborado inmediatamente después del desastre, registró el diálogo entre Guillermo Villanueva, director del Departamento de Ingenieros Civiles de la Nación, y un técnico de apellido Evans que estaba en la capital provincial evaluando los daños. Las grietas abiertas en Angaso y Albardón, al norte del río, expulsaban agua, un fenómeno que Evans describió como “la válvula de seguridad de San Juan”.
La iglesia de las Mercedes resultó la más afectada entre los templos. La torre norte de la catedral perdió su parte superior, mientras que el frente de la capilla de los Dolores se derrumbó por completo y no pudo volver a prestar servicios. El teatro perdió su fachada entera, que cayó a la calle. La Casa de Gobierno también sufrió deterioros considerables, según el testimonio de Evans reproducido por Infobae.
Los relatos que sobrevivieron medio siglo
Las crónicas de 1894 apenas registraron testimonios de personas afectadas. Los pocos relatos que llegaron hasta nuestros días se deben al trabajo del periodista Alfredo Varela, quien en 1944 buscó y encontró a sobrevivientes de los dos terremotos separados por medio siglo. Para entonces, el terremoto del 15 de enero de 1944 acababa de devastar San Juan con una intensidad máxima de IX en la escala de Mercalli modificada, dejando 9.000 fallecidos y el 80% de las construcciones derrumbadas.
El sismo de 1894 ocurrió un sábado. Muchas familias no abandonaron sus casas pero habitaron en patios y jardines durante las semanas siguientes, mientras seguían sintiéndose movimientos en Albardón, a 20 kilómetros de la ciudad. El Colegio Nacional quedó en condiciones de seguir funcionando, aunque el Colegio Normal de varones sufrió deterioros.
El terremoto de Caucete, el 23 de noviembre de 1977, agregó un nuevo capítulo a la historia sísmica de San Juan. Con magnitud IX, dejó 65 muertos, 284 heridos y más de 40.000 personas sin techo. La red vial, las líneas de riego y la infraestructura ferroviaria sufrieron daños enormes por la licuefacción del suelo. El dictador Jorge Rafael Videla recorrió la zona tres días después y prometió ayuda para la reconstrucción.
La historia sísmica de San Juan abarca 130 años documentados, pero el terremoto de 1894 sigue siendo el de mayor magnitud registrado en territorio nacional.









