Un grupo de bancos multilaterales de desarrollo (BMD) publicó durante la COP17 de biodiversidad una serie de recomendaciones para gobiernos que evalúan establecer mercados de créditos de naturaleza, según informó Carbon Pulse.
El informe señala que los países deben establecer objetivos de política claros, demostrar demanda de compradores y construir sobre instituciones existentes antes de invertir recursos en la creación de estos mercados. La guía busca evitar que los gobiernos desarrollen infraestructura de mercado sin tener la arquitectura institucional ni la demanda que justifique la inversión.
Las recomendaciones se publican en un contexto de creciente interés global por los instrumentos financieros basados en naturaleza, pero también de preocupación por el riesgo de greenwashing y la ausencia de estándares homologados entre jurisdicciones.
Qué instituciones participaron del documento
El reporte fue elaborado por un consorcio de BMD que incluye al Banco Mundial, bancos regionales de desarrollo de Asia, África y América Latina, y otras entidades multilaterales. El documento no especifica compromisos vinculantes, sino que funciona como marco de referencia voluntario para diseñadores de política pública.
La COP17, que reúne a los países firmantes del Convenio sobre Diversidad Biológica de Naciones Unidas, se desarrolla en un momento crítico para el financiamiento de la conservación: según datos del propio convenio, la brecha anual de inversión en biodiversidad supera los USD 700.000 millones.
Por qué importa para América Latina
Varios países de la región, entre ellos Colombia, Brasil y Costa Rica, han manifestado interés en desarrollar mercados nacionales de créditos de biodiversidad o carbono basado en naturaleza. La guía de los BMD llega cuando esos gobiernos buscan definir arquitecturas regulatorias y evitar los errores de implementación que marcaron los primeros mercados voluntarios de carbono.
El documento advierte que la ausencia de mecanismos de divulgación completa representa un riesgo clave de lavado verde en los créditos de biodiversidad, un señalamiento que refuerza la posición de organizaciones ambientalistas que vienen reclamando mayor transparencia en estos instrumentos.
La próxima ronda de negociaciones de la COP17 se enfoca en definir el mecanismo de financiamiento del Marco Global de Biodiversidad, acordado en 2022 en Montreal, que establece metas al 2030 pero aún no tiene un plan de fondeo consolidado.
Fuente original: https://carbon-pulse.com/564424/








