La pérdida de glaciares en Suiza durante 2026 alcanzó el 5.5% del hielo remanente en apenas doce meses, según datos publicados por Glacier Monitoring Switzerland. La cifra marca uno de los peores registros documentados y refleja el impacto acumulado de olas de calor extremas durante el verano alpino.
El director del organismo, Matthias Huss, calificó el año como “realmente desastroso”. Hasta hace una década, los glaciólogos consideraban “extrema” una pérdida anual del 2%. “Hace diez años no habría pensado que fuera posible perder glaciares tan rápido”, declaró a la BBC Fabien Maussion, glaciólogo de la Universidad de Bristol que no participó del informe suizo.
El deshielo en los Alpes empezó antes de lo previsto
Los glaciares suizos arrancaron el verano en condiciones desfavorables: un invierno templado dejó menos nieve de la habitual sobre el hielo. Las olas de calor de mayo y junio derritieron esa capa protectora de forma acelerada, exponiendo el hielo glaciar oscuro que absorbe más energía solar y amplifica el derretimiento.
Según el informe, incluso a 3.500 metros de altitud no quedaba nieve al final del verano. En algunos glaciares se perdieron cuatro metros de hielo en las cumbres más altas, donde deberían estar cubiertos por varios metros de nieve invernal en esta época del año. Sin esa reserva de nieve que se compacta en hielo nuevo, los glaciares pierden su capacidad de regenerarse.
Entre julio y septiembre, los glaciares suizos liberaron 2.2 billones de litros de agua de deshielo, según estimaciones científicas. Ese aporte ayudó a aliviar la escasez hídrica durante el verano, pero a un costo irreversible. “Cada gota de agua que corre durante estas olas de calor es agua vieja que estuvo almacenada en el hielo glaciar durante siglos o décadas”, explicó Huss a la BBC. “Nos está ayudando ahora, pero es insostenible: no la tendremos disponible en la próxima ola de calor”.
La amenaza al suministro de agua en Suiza ya es medible
El agua de deshielo glaciar es clave para el riego agrícola, la generación hidroeléctrica y el transporte fluvial en Europa central. El río Rin alcanzó mínimos históricos en varios puntos durante el verano de 2026, afectando rutas de navegación comercial y elevando costos de transporte.
La pérdida acelerada de masa glaciar también desestabiliza las laderas de montaña y eleva el riesgo de deslizamientos de tierra, como el registrado en Nepal en agosto pasado. Aunque ese evento tuvo múltiples causas, los científicos advierten que el adelgazamiento de glaciares y el deshielo del suelo congelado aumentan la probabilidad de colapsos masivos.
Maussion resumió la situación con una analogía directa: “Los glaciares son complejos porque ganan masa en la cima y fluyen cuesta abajo, así que hay mucha física involucrada. Pero en su forma más simple, lo que vemos ahora es que sacamos un cubo de hielo del freezer y se está derritiendo frente a nuestros ojos”.
Algunos glaciares suizos, como Plattalva en el este del país, ya desaparecieron por completo. Huss advirtió que recortes drásticos en las emisiones de carbono pueden salvar buena parte del hielo mundial, especialmente en los Himalaya y las regiones polares. “Ahí todavía podemos marcar una gran diferencia protegiendo el clima. Si esas masas de hielo se pueden salvar o estabilizar, limitamos el aumento del nivel del mar global, lo que podría afectar a miles de millones de personas que viven en las costas”, dijo.
La próxima medición anual de Glacier Monitoring Switzerland se publicará en octubre de 2027.
Fuente original: https://www.bbc.co.uk/news/articles/c6n9w0ypjwl9o?at_medium=RSS&at_campaign=rss













