En un escenario internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad de los precios energéticos, Argentina enfrenta una oportunidad estratégica, asegura la Cámara Santafesina de Energías Renovables (CASFER).
La crisis global, profundizada por conflictos geopolíticos, ha tensionado el suministro de petróleo y gas, obligando a los países a buscar alternativas para garantizar el abastecimiento.
En este contexto, incrementar el corte obligatorio de biodiésel en los combustibles aparece como una respuesta concreta, señala la entidad. No se trata solo de una medida coyuntural, sino de una política de Estado orientada a fortalecer la matriz energética y reducir la dependencia de importaciones.
Impulsar los biocombustibles impacta en la economía y el medio ambiente
La expansión del biodiésel genera un efecto positivo en la economía, insiste el organismo. Para el sector agroindustrial, implica mejorar el aprovechamiento de sus derivados y consolidar una demanda sostenida. A nivel territorial, promueve el agregado de valor en origen, fortaleciendo las economías regionales.
Además, este proceso impulsa la creación de empleo genuino y dinamiza las cadenas productivas del interior, contribuyendo a un desarrollo más equilibrado.
El impulso a los biocombustibles también tiene un impacto ambiental relevante, completa la Cámara. El uso de biodiésel permite reducir la huella de carbono en el transporte, alineándose con los compromisos globales en materia de sustentabilidad.
En definitiva, de acuerdo con CASFER, apostar por el biodiésel e incrementar el corte obligatorio en los combustibles impactaría de diversas maneras en la Argentina:
- Soberanía energética: se reduce la dependencia de importaciones y se asegura el abastecimiento interno frente a crisis externas.
- Sustentabilidad: es una herramienta clave para bajar la huella de carbono y cumplir con los compromisos ambientales globales.
- Desarrollo regional: impulsa el agregado de valor en origen, fortaleciendo las economías del interior y generando empleo genuino.
- Estabilidad para el productor: brinda previsibilidad al sector agroindustrial, potenciando una capacidad instalada que ya está lista para producir más.
No obstante, para consolidar este camino es necesario avanzar en marcos regulatorios que brinden previsibilidad. “Si bien el Poder Ejecutivo tiene herramientas para actuar, es fundamental que el Congreso avance en marcos legales que brinden previsibilidad y fijen nuevos pisos de corte”.
“Frente a la volatilidad del mercado energético global, la apuesta por el biodiésel no es solo una opción, es una necesidad estratégica para el país. Incrementar el corte obligatorio en los combustibles es la llave para transformar nuestro potencial en realidad”, concluye CASFER.
