Regenerar bosques naturalmente puede costar hasta un 96% menos que plantar árboles de forma convencional, según un estudio de las universidades de Queensland y Newcastle publicado en 2025. La investigación analizó 7,49 millones de kilómetros cuadrados de zonas tropicales con potencial de recuperación y encontró que, en muchos casos, la naturaleza hace el trabajo sola si se eliminan las barreras que frenan el crecimiento.
La explicación tiene lógica económica. Una plantación forestal requiere comprar semillas, mantener viveros, transportar material, preparar el terreno, contratar personal y hacer seguimiento durante años para que los árboles sobrevivan. Con la regeneración natural, buena parte de esos costos desaparece. El dinero puede destinarse a tareas más simples: controlar especies invasoras, limitar el pastoreo temporalmente, reducir el riesgo de incendios y proteger los brotes nuevos.
El bosque tiene sus propios mecanismos de recuperación
Los investigadores australianos identificaron que muchos terrenos degradados conservan semillas enterradas, raíces capaces de rebrotar y árboles supervivientes que actúan como fuente de nuevas semillas. Aves, mamíferos y el viento distribuyen esas semillas. Cuando desaparecen las presiones humanas (tala, ganado, fuego), la sucesión ecológica arranca sola.
El equipo calculó que si toda esa superficie tropical se regenerase completamente, los nuevos bosques podrían acumular 9,57 gigatoneladas de carbono en 30 años. Es un potencial biofísico, no una proyección de lo que ocurrirá: la realidad dependerá de la disponibilidad del territorio, sus propietarios, el uso agrícola y la gobernanza local. Pero el dato muestra una oportunidad que muchas estrategias climáticas subestiman.
Más biodiversidad, no solo carbono
Una plantación diseñada para maximizar biomasa puede almacenar carbono rápido, pero ofrece un hábitat pobre. Un bosque que se regenera con especies locales desarrolla estructuras vegetales más complejas. El estudio estima que la regeneración natural podría reducir un 31% el riesgo global de extinción para especies dependientes de bosques, respecto al escenario de referencia.
Los investigadores señalan que Indonesia, Madagascar, Filipinas, México y Malasia tienen el mayor potencial combinado para aplicar esta estrategia. En esos países, dejar que el bosque vuelva a crecer puede ser más eficiente que invertir miles de millones en campañas masivas de plantación.
El desafío no es técnico, es de gestión: proteger el terreno de incendios, ganado, invasoras y nuevas talas mientras el bosque hace su trabajo. La restauración forestal cambia de naturaleza: menos plantar, más eliminar obstáculos.
Fuente original: https://ecoinventos.com/investigadores-australianos-demuestran-que-regenerar-bosques-de-forma-natural-es-hasta-un-96-mas-barato-que-plantar-arboles/











