El rescate de pumas en Córdoba tiene un nombre propio: Karina Maschio, conocida como Kai Pacha, fundadora de la Reserva Pumakawa. Su historia con estos felinos comenzó mucho antes de que dedicara su vida a salvarlos. Creció en Río Tercero rodeada de fauna silvestre y hoy lidera uno de los proyectos de rehabilitación de fauna silvestre en Argentina más reconocidos de las sierras cordobesas.
El 29 de agosto de 2009, un incendio arrasó el 90% de la reserva que su padre, Omar Maschio, había fundado en Villa Rumipal. Karina vio el fuego avanzar hacia las jaulas de los pumas y, desobedeciendo la orden policial, corrió a liberarlos. Envuelta en humo, abrió cada jaula sin saber si los animales habían escapado.
Nueve pumas la rodearon en medio de las cenizas
Cuando el fuego cedió, los nueve pumas rescatados la rodearon afuera de las jaulas quemadas. “En ese momento sentí que ellos me decían ‘vos sos nuestra guía'”, recordó Maschio en diálogo con La Nación. Ese día cambió su nombre a Kai Pacha (“el aquí y el ahora” en quechua y aymara) y convirtió el rescate de pumas en Córdoba en su misión de vida.
Su vínculo con los animales arrancó en la infancia. En el patio de su casa familiar convivían mascotas poco convencionales: Pancho, un mono caí de su abuelo Antonio; Clarence, un puma; una lorita australiana y un zorzal llamado Curqueto. “Todo giraba en torno a los animales”, describió. Su padre cazaba liebres los fines de semana hasta que, tras dejar huérfana a una cría de corzuela, abandonó la caza y fundó “El Edén de Flora y Fauna” en 1991.
De estudiante de trabajo social a conservacionista de pumas
Kai Pacha estudió trabajo social en la ciudad de Córdoba, pero no encontraba su lugar. A los 27 años volvió a la reserva de su padre en Villa Rumipal y supo que ese era su mundo. El incendio de 2009 selló su destino. Hoy la Reserva Pumakawa, que fundó después de la tragedia, se dedica a la conservación ambiental y al rescate y rehabilitación de fauna silvestre, con los pumas (Puma concolor) como eje.
Los pumas en Argentina enfrentan pérdida de hábitat y conflicto permanente con productores ganaderos en las sierras de Córdoba. El trabajo de esta rescatista argentina visibiliza el esfuerzo que requiere salvar a cada ejemplar y devolverlo a la naturaleza. Maschio ha rescatado decenas de pumas a lo largo de casi dos décadas, convirtiéndose en referente de la conservación de pumas en Córdoba.
La Reserva Pumakawa funciona como centro de rescate y espacio educativo. Kai Pacha también cumplió su sueño de infancia: explorar la selva amazónica. “Me saqué un pasaje de ida a Iquitos y de vuelta a Manaos. Atravesé todo el Amazonas en canoa para llegar al aeropuerto”, recordó según publicó La Nación.
Fuente original: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/me-prendi-fuego-la-cordobesa-que-crecio-entre-animales-y-tras-un-hecho-dramatico-decidio-dedicar-su-nid23102026/











