Los resultados de la COP17 de biodiversidad se conocieron este sábado por la mañana en Ereván, tras una maratón de negociaciones que se extendió durante la noche. La presidencia armenia recibió elogios de varias delegaciones por su manejo de las conversaciones, pero las críticas al funcionamiento del Fondo de Cali y la falta de reconocimiento efectivo de los derechos de los pueblos indígenas dominaron el cierre de la cumbre, según informó Carbon Pulse.
La conferencia, que reunió a 196 países parte del Convenio de Diversidad Biológica (CDB), logró avanzar en la hoja de ruta hacia 2030, pero dejó sin resolver cómo se transferirán los recursos comprometidos. El Fondo de Cali, creado en la COP16 de Colombia en 2024 como mecanismo de financiamiento para la conservación, fue el punto más conflictivo: varias delegaciones advirtieron que sin arquitectura clara de desembolso, las metas de biodiversidad quedan en declaración de intenciones.
Ecuador será sede de la COP de biodiversidad en 2028
Uno de los anuncios confirmados fue la elección de Ecuador como anfitrión de la COP19 en 2028, según publicó Carbon Pulse. La decisión fue tomada por consenso y marca el retorno de la cumbre a América Latina después de la COP16 en Cali. El gobierno ecuatoriano aún no precisó la ciudad sede ni los recursos presupuestarios asignados.
La COP17 debía cerrar el viernes por la noche, pero las negociaciones sobre el mecanismo de financiamiento se extendieron hasta la madrugada del sábado. Delegados consultados por Carbon Pulse describieron un clima de tensión, con bloques regionales presionando por compromisos vinculantes de transferencia de recursos que no llegaron.
Las dudas sobre el financiamiento para conservación
El financiamiento para conservación sigue siendo el nudo crítico del Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal, adoptado en 2022. Los países en desarrollo exigen que las naciones industrializadas cumplan con la meta de movilizar USD 200.000 millones anuales hacia 2030, de los cuales USD 30.000 millones deben ser transferencias directas. Hasta ahora, los compromisos anunciados no superan los USD 12.000 millones, según datos del CDB.
El Fondo de Cali, diseñado para canalizar parte de esos recursos, fue elogiado en su lanzamiento pero hoy enfrenta críticas por falta de claridad operativa. Organizaciones de la sociedad civil advirtieron en Ereván que sin mecanismos transparentes de asignación y monitoreo, el fondo puede convertirse en un vehículo de greenwashing.
La próxima reunión intersesional del CDB está prevista para mediados de 2027, donde se espera que los países presenten avances concretos en la implementación de las metas de biodiversidad 2030. La COP18 tendrá lugar en 2027 en un país de África aún por confirmar.
Fuente original: https://carbon-pulse.com/566437/











