El riesgo en la pesca de México por El Niño escaló a niveles críticos en 2026, según revelan pescadores y ostricultores del Pacífico mexicano en testimonios recogidos por Mongabay Latam. La combinación del calentamiento oceánico, huracanes cada vez más intensos y un presupuesto federal insuficiente está llevando al sector artesanal a una nueva crisis de subsistencia.
El fenómeno de El Niño provocó el aumento de la temperatura del mar, lo que ha desplazado a especies comerciales clave y reducido drásticamente la producción. Óscar Guadalupe Padilla Angulo, ostricultor de la cooperativa Ostricamichin en Nayarit, declaró a Mongabay Latam: “Yo no recuerdo otro año igual”. La producción de ostión de placer, que en años normales alcanza entre 800 y 1200 toneladas, llegó apenas a 700 toneladas este año y podría caer a 500 en la próxima temporada.
Los huracanes Polo, Rachel, Simón y Trudy golpearon el Pacífico mexicano en semanas recientes con una intensidad sin precedentes, amplificada por las temperaturas oceánicas elevadas. La cooperativa Ostricamichín reportó la pérdida de 20 balsas de cultivo, valoradas entre 3500 y 4600 dólares cada una, además de casi 80 toneladas de ostión para sus 163 socios. Las marejadas inundaron comunidades costeras desde Guerrero hasta Baja California, arrastrando equipo de pesca y cultivos al fondo del mar.
Las instituciones pesqueras operan con presupuestos marginales
Pese a los daños acumulados, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) aún no tiene un censo nacional de afectados ni de pérdidas económicas. Las dos instituciones federales encargadas de vigilar, regular e investigar el sector pesquero, Conapesca y el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (Imipas), recibirán poco más de 160 millones de dólares en 2027, según el Observatorio de Crisis Climática y Presupuesto Público.
Ese monto representa apenas entre el 3% y 4% del presupuesto total del sector de Agricultura y Desarrollo Rural, cartera a la cual están adscritas ambas dependencias. El aumento respecto a 2026 es marginal y no considera la inflación acumulada, advirtieron organizaciones como Oceana, el Centro de Derecho Ambiental (CEMDA) y la Fundación Heinrich Böll.
Padilla explicó a Mongabay Latam que toda la comunidad de Boca de Camichín depende del cultivo de ostión: “Se ha afectado a todos porque con las marejadas se ha perdido parte de la producción. Las corrientes golpean los cultivos, se desprende el producto y se pierde en el fondo”. La cooperativa lleva 55 años implementando técnicas de cultivo sustentable en los Marismas Nacionales, uno de los ecosistemas costeros más importantes del Pacífico mexicano.
La ausencia de especies comerciales por el calentamiento del mar convierte a los pescadores artesanales en el grupo más vulnerable frente a estos fenómenos extremos. Sin recursos federales suficientes para inspección, programas de resiliencia climática o fondos de emergencia, las cooperativas pesqueras enfrentan la próxima temporada con incertidumbre total.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/10/huracanes-mexico-pesca-el-nino-presupuesto/












