El sargazo tóxico en el Caribe mexicano está convirtiendo la limpieza de playas en una actividad de alto riesgo sanitario. Trabajadores que retiran manualmente toneladas de estas algas pardas enfrentan exposición a gases venenosos y quemaduras químicas sin equipamiento ni regulación laboral, según reveló un estudio científico publicado en abril de 2026.
La investigación, liderada por Rosa Rodríguez Martínez del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM en Puerto Morelos, midió en tiempo real la exposición de los recolectores al sulfuro de hidrógeno, un gas con olor a huevo podrido que libera el sargazo al descomponerse y que puede ser mortal. Los sensores portátiles colocados a la altura del pecho de los trabajadores registraron picos de hasta 50.8 partes por millón, más de cincuenta veces el límite legal de una parte por millón para una jornada de ocho horas.
Según informó Patricio Medina Herrero en Mongabay Latam, más de la mitad de los sargaceros encuestados reporta daños a su salud: quemaduras e infecciones en la piel, escozor, dolores de cabeza, náuseas, dificultad para respirar, ansiedad, insomnio y fatiga. Algunos han perdido uñas tras largas horas con los pies sumergidos en el caldo ácido que forma el alga en descomposición.
Los trabajadores están 46% de su jornada por encima del límite tóxico
Los sensores del Servicio Académico de Monitoreo Meteorológico y Oceanográfico revelaron que casi la mitad de la jornada laboral, el 46.3% del tiempo, los recolectores respiran aire con concentraciones de sulfuro de hidrógeno superiores al máximo permitido. “No es lo mismo que te pique una abeja a que te piquen cincuenta”, resume Rodríguez Martínez en el estudio.
Desde que la primera masa de sargazo llegó a las costas de Quintana Roo en 2014, apareció un nuevo oficio: el sargacero. Ciudades turísticas como Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum y Mahahual retiraron 20.000 toneladas de algas en solo tres meses, según datos oficiales.
Aunque trabajan para gobiernos municipales, la mayoría de estos recolectores no cuenta con las prestaciones que la ley establece para la seguridad social: atención médica gratuita, crédito para vivienda, indemnización por enfermedad ni pensión para el retiro. Tampoco reciben información sobre los riesgos. “Nada. Solo te preguntan si aguantas el trabajo rudo”, declaró un sargacero con 10 años de experiencia a Mongabay Latam. “Es el trabajo y hay que hacerlo. Si no, no hay qué comer.”
La crisis rompe récords y amenaza empeorar este año
La contaminación por nutrientes derivados de la agricultura industrial en el Atlántico ha disparado los arribazones masivos de sargazo. El estudio advierte que existe “una necesidad urgente de aplicar la normativa mexicana mediante protocolos de prevención, monitoreo continuo y equipo de protección para salvaguardar la vida de los trabajadores”.
Se espera que 2026 alcance un nuevo récord no solo en cantidad de sargazo varado, sino también en biomasa acumulada en descomposición en las playas del Caribe mexicano. La Secretaría de Salud de México aún no ha implementado un protocolo específico de protección para esta actividad laboral.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/gases-toxicos-y-quemaduras-los-riesgos-que-enfrentan-quienes-retiran-el-sargazo-del-mar-en-el-caribe-mexicano/












