Enfriar la tierra para afrontar el cambio climático: ese es el objetivo de la gestión de la radiación solar (GRS). De manera artificial, parte de la ciencia busca desde hace décadas una solución tecnológica que refleje parte de la radiación solar hacia el espacio antes de que pueda calentar la Tierra. Recientemente, el Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawái hizo una llamativa propuesta: lanzar al espacio exterior un escudo solar para reducir la cantidad de luz que ingresa al planeta.
La gestión de la radiación solar es un enfoque de geoingeniería que tiene como fin reducir la cantidad de radiación solar absorbida por la Tierra para mitigar los efectos del cambio climático. Algunas de sus iniciativas implican agregar polvo o productos químicos a la atmósfera terrestre para aumentar la fracción reflejada de la luz del Sol o reducir la radiación que ingresa desde el espacio con pantallas solares o polvo. La nueva propuesta combina el “escudo” protector con un asteroide capturado atado como contrapeso.
Mirá también: ““Bombardeo de nubes”: ¿en qué consiste la medida que tomará Bolivia por la sequía?”
El diseño de esta invención aún no está hecho, pero los autores del estudio titulado “Gestión de la radiación solar con un protector solar atado” y publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences afirman que es viable, algo que no sucedía con las propuestas anteriores por la gran cantidad de peso que debería tener el escudo para equilibrar las fuerzas gravitatorias y evitar que la presión de la radiación solar lo sople. La solución creativa de estos expertos ofrece un contrapeso atado (en lugar de solo un escudo masivo), para que la masa total sea más de 100 veces menor, y el uso de un asteroide capturado como contrapeso para evitar lanzar la mayor parte de la masa desde la Tierra.
“En Hawái, muchos usan un paraguas para bloquear la luz del sol mientras caminan durante el día. Estaba pensando, ¿podríamos hacer lo mismo por la Tierra y mitigar así la inminente catástrofe del cambio climático?”, dijo el autor del informe. Su objetivo es reducir la radiación solar en un 1,7%, ya que consideró que ese porcentaje evitaría “un aumento catastrófico” de las temperaturas globales.
Los astrónomos estiman que un contrapeso atado hacia el Sol podría reducir el volumen del escudo a casi 3,5 millones de toneladas, unas cien veces más liviano que las proyecciones anteriores para un escudo sin ningún tipo de anclajes. Aunque este número supera la capacidad de lanzamiento actual, solo el 1% del peso, unas 35 000 toneladas, sería lo que debería lanzarse desde la Tierra: el 99% restante del volumen total serían asteroides o polvo lunar utilizados como contrapeso.
En el caso de que se pueda, en un futuro cercano, aplicarse esta medida, ¿se estaría solucionando realmente el flagelo del cambio climático o sería una nueva manera de intentar tapar el sol con la mano?