La torre gravitatoria de China para generar electricidad está en Rudong, provincia de Jiangsu. Mide 148 metros de altura y usa bloques de hormigón de 35 toneladas para almacenar energía renovable sin recurrir a baterías de litio ni otros minerales críticos. El sistema eleva los módulos pesados cuando sobra electricidad eólica o solar, y los baja de forma controlada cuando crece la demanda. Al descender, los bloques mueven generadores que devuelven corriente a la red nacional china.
El proyecto combina la construcción de China Tianying con la tecnología de gravedad en China desarrollada por Energy Vault, empresa suiza que también provee sistemas similares a Atlas Renewables. Según el registro oficial de Nantong, el primer ciclo completo de carga y descarga se completó el 4 de mayo de 2024. Sin embargo, la ficha técnica de Energy Vault consultada el 10 de septiembre de 2026 aún sitúa la instalación en fase de puesta en marcha, por lo que no existe operación comercial demostrada durante años.
Cómo funciona el almacenamiento sin litio
El almacenamiento de energía sin litio por gravedad no crea electricidad nueva. Cuando hay excedente renovable, unos motores levantan los bloques por el interior de la torre y guardan esa energía en forma de altura potencial. Es comparable a cargar un reloj de pesas gigante. Cuando la demanda aumenta, los módulos descienden y los motores trabajan al revés como generadores, regulados por un sistema automático que controla cada movimiento.
El principio recuerda al bombeo hidroeléctrico tradicional, aunque aquí las masas sólidas reemplazan al agua almacenada entre dos embalses. Energy Vault proyecta una eficiencia de ida y vuelta superior al 80 por ciento, lo que significa recuperar algo más de ocho de cada diez unidades de electricidad empleadas para elevar los bloques. Es una estimación de la empresa, no una medición independiente acumulada a lo largo de años.
Potencia, capacidad y ventajas proyectadas
Energy Vault publica una potencia de 25 megavatios y una capacidad de 100 megavatios hora. En la práctica, podría entregar su potencia máxima durante unas cuatro horas seguidas. La ficha de China Tianying eleva la potencia a 26 megavatios. La instalación está junto a un parque eólico y conectada a la red eléctrica nacional, con la tarea de trasladar electricidad desde las horas de mucha producción hacia momentos de mayor consumo.
China Tianying explica que los bloques pueden fabricarse con alternativas a baterías de litio como residuos de construcción o palas de aerogenerador fuera de uso. Energy Vault afirma que ese medio sólido no sufre autodescarga, aunque cables, motores, raíles y rodamientos siguen sometidos a desgaste mecánico. La torre no necesita dos grandes embalses, volúmenes importantes de agua ni una pendiente natural fuerte, ventajas sobre el bombeo hidroeléctrico convencional.
Energy Vault proyecta una vida útil de 35 años para esta clase de sistemas, mientras China Tianying habla de más de 50 años. Son previsiones empresariales, no resultados independientes obtenidos tras décadas de servicio. También faltan datos públicos prolongados sobre tiempo de disponibilidad, necesidades de mantenimiento y coste final de la electricidad recuperada.
La Agencia Internacional de la Energía señala que las baterías son la tecnología energética limpia que más crece. La torre de Rudong abre otra vía, pero su gigantesco ascensor energético todavía debe demostrar fiabilidad y rentabilidad a largo plazo en operación comercial continua.













