Un varamiento masivo de ballenas piloto en Nueva Zelanda dejó 43 cetáceos muertos en la costa de Ngawi, en el extremo sureste de la Isla Norte, según confirmó el Departamento de Conservación (DoC) este viernes. Los animales fueron reportados poco después de las 8 de la mañana del jueves, atrapados entre rocas en una zona remota de la región de Wairarapa.
El personal del DoC, miembros de la iwi maorí local y voluntarios de Project Jonah intentaron reflotar a los cetáceos supervivientes durante todo el jueves, pero ninguna de las ballenas logró sobrevivir. “Las ballenas que encontramos vivas sucumbieron a lo largo del día”, informó Project Jonah en un comunicado publicado en Facebook.
Ariana Hawira, gerente de operaciones del DoC Wairarapa, explicó que las condiciones del lugar dificultaron gravemente las tareas de rescate: oleaje potente, rocas afiladas en la zona intermareal y el difícil acceso a la costa. “Cuando las ballenas fueron descubiertas, se estimaba que entre 40 y 50 ejemplares estaban varados a lo largo de varios kilómetros de costa. Muchas ya habían muerto antes de ser encontradas”, agregó la organización.
Los varamientos de ballenas piloto son frecuentes pero poco comprendidos
Las ballenas piloto (Globicephala melas y Globicephala macrorhynchus) pertenecen a la familia de los delfines, pueden medir hasta siete metros de largo y pesar hasta tres toneladas. Son una de las especies que con mayor frecuencia protagonizan varamientos masivos, aunque el comportamiento detrás de estos eventos sigue siendo poco comprendido, según Hawira.
Nueva Zelanda registra varamientos de cetáceos con regularidad: más de 5.000 eventos de ballenas y delfines han sido documentados desde 1840, de acuerdo con datos del DoC. Sin embargo, Hawira aclaró que “si bien los varamientos en esta parte de la costa son poco comunes, no parece haber ninguna indicación de que se estén volviendo más frecuentes o graves”.
El DoC trabaja ahora con la iwi local para gestionar el entierro de los animales. Las ballenas son consideradas un taonga, un tesoro sagrado, por el pueblo maorí. Un grupo escolar que participó de las tareas de asistencia fue fotografiado junto al personal de Project Jonah cuidando a uno de los cetáceos varados el 5 de noviembre, según imágenes difundidas por AFP.
Fuente original: https://www.theguardian.com/world/2026/nov/06/pilot-whales-dead-stranded-new-zealand-north-island












