La Cámara Santafesina de Energías Renovables (CASFER) volvió a advertir sobre una contradicción del esquema energético argentino. Según expresó la entidad, el país gasta alrededor de 1.500 millones de dólares anuales en importar diésel, a pesar de contar con capacidad local para sustituir parte de ese consumo con biodiésel.
El señalamiento cobra relevancia en un contexto de restricciones externas, donde la disponibilidad de divisas es un factor clave. En ese marco, CASFER remarcó que existe una normativa vigente que habilita justamente lo contrario a lo que ocurre en la práctica.
La Ley 27.640 permite que el Estado promueva la sustitución de combustibles fósiles importados por biocombustibles nacionales para evitar la salida de divisas. Sin embargo, su aplicación efectiva sigue siendo limitada.
Corte de biodiésel en Argentina: por qué está en 7,5% y no llega al 20%
Uno de los puntos centrales del análisis es la brecha entre lo permitido por la normativa y lo que ocurre en la práctica. Mientras la ley autoriza un corte de biodiésel de hasta el 20% en el gasoil, actualmente ese porcentaje ronda apenas el 7,5%.
“Estamos comprando afuera lo que sobra adentro”, resumieron desde la cámara, en referencia a la capacidad instalada que hoy no se utiliza plenamente.
Impacto del biodiésel en la economía argentina
Desde CASFER sostienen que incrementar el uso de biodiésel no solo permitiría reducir importaciones, sino también generar un impacto económico positivo a nivel local. Según indicaron, el biodiésel nacional resulta más competitivo que el gasoil importado.
En ese sentido, señalaron que un mayor corte impulsaría a las pymes santafesinas del sector, muchas de las cuales operan con capacidad ociosa, y contribuiría a dinamizar economías regionales vinculadas a la producción de biocombustibles.
Además, subrayaron que aumentar el uso de biodiésel puede funcionar como una herramienta de política económica: podría ayudar a reducir el precio en surtidor y aliviar las cuentas públicas al disminuir la necesidad de importar combustible.“El campo y la industria energética local tienen la respuesta guardada en sus tanques”, afirmaron desde CASFER, al insistir en que el país cuenta con recursos, capacidad productiva y respaldo normativo para avanzar en esta dirección.












