La iniciativa de miel por bosque en Ecuador está funcionando en el sur del país. Tres comunidades rurales del cantón Puyango, en la provincia de Loja, lograron proteger 285 hectáreas de bosque seco a cambio de producir miel de abejas nativas sin aguijón. El modelo, liderado por la Mancomunidad Las Meliponas, vincula la conservación ambiental con una alternativa económica viable para más de 2.800 habitantes distribuidos en 30 barrios.
Según informó Alexis Serrano Carmona en Mongabay Latam, el sistema funciona así: cada productor firma un acuerdo de conservación en el que se compromete a destinar al menos una hectárea de su finca para reforestar, eliminar monocultivos de maíz, abandonar el uso de agroquímicos y conservar los remanentes de bosque que aún existen. A cambio, recibe apoyo técnico y comercial para producir y vender la miel de abejas meliponas, especies nativas americanas que no tienen aguijón (o lo tienen atrofiado) y cuyos panales no se parecen en nada a los hexágonos simétricos de las abejas europeas.
Abejas nativas que no pican pero sí restauran ecosistemas
Desde 2015, cuando las parroquias El Arenal, Ciano y Vicentino conformaron la mancomunidad, se firmaron 64 acuerdos de conservación. Eso se traduce en 285 hectáreas protegidas y otras 63 hectáreas de pastizales degradados que fueron restauradas con sistemas agroforestales basados en café, frutales cítricos y especies nativas. En el Rancho Hijanonga, finca de Mercedes Montalván y Ulbio Aguilar, ya operan 160 nidos técnicos construidos con el método brasileño Inpa, que facilita la extracción de miel sin dañar a las colonias.
El bosque seco ecuatoriano es uno de los ecosistemas más amenazados del país. Históricamente afectado por la ganadería extensiva, las quemas agrícolas y el monocultivo de maíz, este territorio alberga más de 200 especies de abejas sin aguijón identificadas hasta ahora. Solo en la zona de Puyango se han descrito 32 especies, de las cuales 14 se usan para la meliponicultura. Estas abejas, explicó Montalván a Mongabay Latam, prefieren flores de cítricos y la especie conocida como catana es la más productiva en términos de miel.
Los meliponicultores lograron además que se declarara el Área de Conservación Municipal y Uso Sostenible (Acmus) de Puyango, con cerca de 29.000 hectáreas. El siguiente paso, según el reporte, es exportar el modelo a otras zonas del país donde hay abejas nativas: especialmente la Amazonía ecuatoriana, parte de la Costa y el sur.
La finca de Montalván fue la primera en firmar un acuerdo de conservación en 2022. Donde antes había maíz y pastos, ahora crece bosque restaurado con plantas melícolas, aquellas que aportan néctar y polen para las abejas sin aguijón. El bosque seco del sur de Ecuador empieza a respirar de nuevo gracias a insectos que no pican pero sí protegen ecosistemas.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/09/miel-por-bosque-la-apuesta-de-tres-comunidades-para-salvar-a-las-abejas-nativas-y-al-bosque-seco-del-sur-de-ecuador/













