El récord de gases de efecto invernadero en 2026 confirmó que la Tierra sigue su trayectoria hacia un calentamiento sostenido y sin precedentes. Según el último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la concentración media mundial de dióxido de carbono alcanzó 426,8 partes por millón en 2025, un 153% superior al nivel preindustrial de 1750.
La secretaria general adjunta de la OMM, Ko Barret, advirtió que “los gases de efecto invernadero capturan una cantidad sin precedentes de calor en la atmósfera, lo que intensifica los fenómenos meteorológicos extremos y agrava los riesgos asociados para nuestras economías y sociedades”. El organismo publicó el documento de cara a la próxima conferencia sobre el cambio climático (COP31) que se realizará en Antalya, Turquía.
Barret recordó que los últimos 11 años han sido los 11 más cálidos jamás registrados y que “todo indica que esa tendencia se mantendrá” debido a que el CO2 tiene un periodo de vida muy largo. Su influencia en el clima mundial “se dejará sentir durante décadas e incluso siglos”.
La concentración de CO2 crece el triple que en los años 60
En el último año, la concentración de CO2 en la atmósfera creció en 2,8 partes por millón, un valor superior a la media de la década 2011-2020 (2,4 partes por millón) y más del triple del incremento que se registraba en la década de 1960 (0,8 partes por millón). La cifra es inferior a la observada entre 2023 y 2024, cuando se marcó el mayor crecimiento desde que comenzaron las mediciones modernas en 1957.
Además del dióxido de carbono, el metano alcanzó una concentración de 1.948 partes por mil millones, el 267% de la era preindustrial, mientras que el óxido nitroso llegó a 339,1 partes por mil millones en 2025, el 126% del nivel de 1750. Aproximadamente la mitad del volumen total de CO2 que se emite cada año permanece en la atmósfera, mientras que el resto lo absorben los ecosistemas terrestres y los océanos del planeta.
Dos gases industriales multiplican el riesgo de calentamiento
La OMM puso el foco en dos gases adicionales: el hidrógeno molecular (H2) y el hexafluoruro de azufre (SF6). Este último, utilizado en la producción y distribución de electricidad, aumentó su concentración un 24% con respecto a los niveles de 1995, con una subida en 2025 “sin precedentes”. Su periodo de vida es de más de 1.000 años, por lo que su potencial de calentamiento global a 100 años es 24.300 veces mayor que el del CO2.
Por su parte, la concentración de hidrógeno molecular aumentó un 5,3% entre 2010 y 2024. Aunque no es un gas de efecto invernadero, influye en la química atmosférica y ejerce un importante efecto indirecto en el proceso de calentamiento. Barret señaló que “la transición energética es esencial y bienvenida, pero debe llevarse a cabo de forma inteligente y basándose en observaciones medioambientales”.
La OMM espera que, de cara a 2026, se produzca un nuevo aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero debido a la quema de combustibles fósiles y a un intenso episodio de El Niño, que afectará a los sumideros terrestres de carbono. Ninguna de las mediciones del organismo de Naciones Unidas muestra una desaceleración: cada año se bate el récord del anterior.
Fuente original: https://efeverde.com/concentraciones-gases-efecto-invernadero-record-historico/













