Las áreas marinas protegidas no resguardan a la mayoría de tiburones y rayas, especies que enfrentan una crisis de extinción masiva. Un estudio publicado en julio en Conservation Letters revela que menos del 10% de los rangos geográficos de casi 1.200 especies de tiburones y rayas están cubiertos por áreas marinas protegidas (AMP), con brechas especialmente graves para especies amenazadas y en peligro crítico.
La investigación, liderada por Amanda Arnold, de la Universidad Simon Fraser en Canadá, analizó datos espaciales de la Base de Datos Mundial de Áreas Protegidas y del listado de la UICN para evaluar la cobertura real. Los hallazgos son contundentes: entre las especies amenazadas, el 79% tiene menos del 1% de su rango protegido en zonas de no extracción dentro de aguas nacionales. Para especies en peligro crítico, como el tiburón toro (Carcharias taurus) y la mantarraya diablo (Mobula tarapacana), esa cifra trepa al 90%.
El 30×30 no alcanza para la biodiversidad marina
En 2022, 196 países acordaron el objetivo 30×30: proteger el 30% de las áreas costeras y marinas del planeta para 2030 bajo el Marco de Biodiversidad de Kunming-Montreal. A mitad de camino, solo el 10% del océano está cubierto por zonas protegidas, dejando a la mayoría de los países lejos de cumplir la meta.
“Simplemente aumentar la cantidad de océano protegido no significa necesariamente que estemos protegiendo esas especies amenazadas”, dijo Arnold a Mongabay. “No estamos cubriendo la amplitud de la biodiversidad”.
La investigación sugiere que para ofrecer beneficios de conservación medibles, las reservas marinas deben cubrir al menos el 10% del rango de una especie, con coberturas del 20 al 40% maximizando las ganancias. Pocas especies alcanzan esos niveles: un estudio previo citado por Arnold indica que el 97,4% de las especies marinas tienen menos del 10% de sus rangos dentro de AMP.
Falta transparencia sobre restricciones de pesca
El análisis también expone un problema crítico de gobernanza: solo un tercio de los países con reservas marinas en aguas nacionales reportan información sobre restricciones de pesca y extracción, conocidas como “take-status”. Esa opacidad, según Arnold, “hace difícil evaluar qué tan efectivas son realmente estas AMP”.
Tiburones y rayas son especialmente vulnerables a la sobrepesca y la captura incidental por su lento crecimiento y reproducción. Más de un tercio de todas las especies del grupo están en riesgo de extinción, según la UICN.
Mike Heithaus, ecólogo marino de la Universidad Internacional de Florida que no participó del estudio, dijo a Mongabay que los hallazgos son “una llamada de atención continua de que, aunque estamos progresando, nos queda un camino larguísimo por recorrer”. Como investigador de tiburones, agregó, “es un poco aterrador ver cuán pocos animales tienen sus rangos protegidos sustancialmente”.
Los autores del estudio recomiendan incluir objetivos de biodiversidad específicos dentro del marco 30×30 y alienar las AMP con áreas importantes para tiburones y rayas. También urgen reportes obligatorios de restricciones de pesca como parte de los datos de las reservas marinas.
No todos coinciden: Gavin Naylor, director del Programa de Investigación de Tiburones de Florida en el Museo de Historia Natural de Florida, dijo a Mongabay que las áreas marinas protegidas genéricas no impactarían significativamente en la conservación de tiburones y rayas, aunque el extracto de fuente no desarrolla su argumento completo.
Fuente original: https://news.mongabay.com/2026/08/global-marine-protected-areas-fail-to-safeguard-most-sharks-and-rays-study/
