Las áreas protegidas en Bolivia están siendo invadidas por minería ilegal de oro sin que el Estado boliviano logre frenar el avance, según reveló Alex Villca Limaco, líder indígena del pueblo uchupiamona y vocero de la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas, Originarios y Campesinos y Áreas Protegidas de Bolivia (CONTIOCAP), en una entrevista con Mongabay Latam.
Villca, quien es secretario de Comunicación de la Mancomunidad de Comunidades Indígenas de los Ríos Beni, Tuichi y Quiquibey, denunció que la situación se agravó entre 2018 y 2019. En ese período, el número de dragas ilegales operando en el río Kaka, afluente del Beni, se duplicó: de 12 máquinas detectadas en 2018 a más de 60 en 2019.
Las dragas chinas y colombianas operan las 24 horas del día, según el testimonio del líder indígena. “Son máquinas de gran envergadura, que trabajan casi las 24 horas del día y los siete días de la semana”, afirmó Villca a Mongabay Latam. Las dragas chinas son llamadas “dragones” por los propios mineros, mientras que las colombianas reciben el nombre de “planchones”.
La contaminación por mercurio alcanza niveles alarmantes en pueblos indígenas
En 2020, la Red Internacional de Eliminación de Contaminantes realizó un estudio piloto en el pueblo ese ejja que reveló niveles de contaminación por mercurio de 7.5 partes por millón en la comunidad Eyiyoquibo, ubicada cerca de la cuenca del río Beni. El mercurio es el metal utilizado para extraer oro de los cuerpos de agua.
La Universidad de Cartagena de Colombia y el Centro de Documentación e Información de Bolivia (CEDIB) ampliaron luego el estudio a otros pueblos indígenas de la región, confirmando contaminación en comunidades chimanes, uchupiamonas, tacanas y lecos. Los resultados fueron publicados en junio de 2021.
Villca señaló que no será fácil enfrentar el avance de la minería sobre los parques nacionales bolivianos, ya que el sector tiene poder político y económico. El líder indígena también es guardaparque y forma parte del proyecto ecoturístico que se implementa en la comunidad San José de Uchupiamonas, ubicada en pleno Parque Nacional Madidi.
Sistema de cribas destruye riberas de ríos hasta llegar a los cerros
Bajo las dragas, existe otro sistema de extracción aún más destructivo: las cribas o chutes. “Son, quizás, de mayor impacto que las dragas porque este sistema de chutes o cribas es alimentado con maquinaria pesada, tractores orugas, retroexcavadoras, volquetas”, explicó Villca a Mongabay Latam.
Estas máquinas transportan el material hacia las cribas, donde mangueras de alta tensión lavan piedras, ripio y arena, consumiendo las riberas de los ríos hasta alcanzar los cerros. El líder indígena también responsabilizó al agronegocio por la deforestación y los incendios en los bosques nativos, y señaló intereses de empresas de hidrocarburos en áreas protegidas.
La Mancomunidad de Comunidades Indígenas de los ríos Beni, Tuichi y Quiquibey se activó en 2016 para enfrentar la amenaza de construcción de dos centrales hidroeléctricas: El Chepete y El Bala. Esa iniciativa, auspiciada por el gobierno de Evo Morales, quedó paralizada ante la resistencia de los pueblos indígenas. Ahora, la minería ilegal emerge como la nueva amenaza sobre los territorios amazónicos bolivianos.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/09/bolivia-areas-protegidas-invadidas-mineria-ilegal-oro-entrevista/
