La brecha de financiamiento para adaptación climática se profundiza año tras año: los países en desarrollo reciben apenas una décima parte del dinero que necesitan para protegerse frente a sequías, inundaciones, olas de calor e incendios, alertó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en su Informe sobre la Brecha de Adaptación 2026, publicado este miércoles desde Nairobi.
Según el informe, estos países necesitan unos 305.000 millones de dólares anuales hasta 2035 para hacer frente a los impactos climáticos. Sin embargo, la financiación pública internacional enviada por los países desarrollados alcanzó solamente entre 28.200 y 31.700 millones de dólares en 2024, último año con datos disponibles. Apenas 1.000 millones más que en 2023.
“El mundo no está preparado para adaptarse a las condiciones climáticas actuales, y mucho menos para lo que traerá superar los 1,5 grados”, advirtió la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, en referencia al umbral que el Acuerdo de París recomienda no rebasar, según consignó EFEverde.
El informe se publica a pocos días del inicio de la COP31, que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía. “En la COP31 sobre el clima, en Turquía y más allá, las naciones deben centrarse en intensificar sus esfuerzos para alcanzar la aspiración planteada en la COP30 de triplicar la financiación para la adaptación de aquí a 2035”, subrayó Andersen.
Incluso triplicar los fondos no alcanzará
Las necesidades calculadas por los planes climáticos y de adaptación de 155 países en desarrollo se sitúan entre 255.000 y 328.000 millones de dólares anuales durante la próxima década, mientras los modelos empleados por el PNUMA arrojan una estimación cercana a los 320.000 millones. Estas cifras excluyen en gran medida las necesidades propias del sector privado, que podrían casi duplicar el monto total necesario.
La carga resulta especialmente elevada para los países de ingresos bajos, donde las necesidades de adaptación equivalen a alrededor del 4% de su producto interior bruto (PIB).
Incluso si se cumple el compromiso adoptado en la COP30 de 2025 en Brasil de intentar triplicar la financiación internacional para adaptación de aquí a 2035, los fondos disponibles alcanzarían únicamente entre el 20% y el 29% de las necesidades previstas para entonces.
La cooperación entre los propios países en desarrollo sí ha aumentado, desde 3.800 millones de dólares en 2019 hasta 9.600 millones en 2024.
Voluntad política ausente
El PNUMA advierte que aumentar la financiación no bastará por sí solo: muchos gobiernos siguen encontrando obstáculos legales, administrativos y de coordinación para convertir sus planes de adaptación en medidas concretas. El estudio recomienda reforzar las leyes climáticas, la coordinación entre administraciones, los sistemas para gestionar los fondos y los mecanismos de supervisión y rendición de cuentas.
Entre 2020 y 2025, los países de ingresos bajos y medios concentraron el 99% de los 765 millones de personas registradas como afectadas por inundaciones y deslizamientos de tierra, aunque el informe precisa que esas consecuencias no pueden atribuirse en su totalidad al cambio climático causado por el ser humano.
Además, 119 países en desarrollo solicitaron 2.800 millones de dólares durante la primera ronda del Fondo de Respuesta a Pérdidas y Daños, frente a una dotación inicial de apenas 342 millones.
El secretario general de la ONU, António Guterres, lamentó la falta de “financiación y voluntad política” para proteger a los países pobres frente a la crisis climática, según declaraciones reproducidas por EFEverde. “La elección es sencilla: invertir hoy en adaptación o pagar mañana las consecuencias de la catástrofe”, concluyó.
Fuente original: https://efeverde.com/paises-pobres-reciben-decima-parte-necesitan-adaptarse-cambio-climatico/











