El Movimiento Laudato Si‘, la red católica global que impulsa la agenda ambiental de la encíclica del papa Francisco, cerró este domingo 4 de octubre en Bogotá su Primer Encuentro Hispanoamericano. Desde el 1 de octubre, 110 animadores, voluntarios y miembros de 19 países se reunieron en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) para definir cómo seguirá el trabajo de la organización en la región.
Otros 300 voluntarios, aproximadamente, siguieron las sesiones a distancia, según informó el Movimiento.
El cierre coincidió con la fiesta de San Francisco de Asís y con el final del Tiempo de la Creación 2026, la celebración que cada año va del 1 de septiembre al 4 de octubre y que esta vez tuvo como lema “Agua Viva”. Allí se presentó el Manifiesto Regional, un documento que, de acuerdo con la organización, reúne las prioridades y compromisos surgidos de los paneles, talleres y espacios de deliberación. El texto busca expresar una visión común frente a los desafíos ecológicos y sociales de la región. Una misa de envío completó la jornada.
De la sinodalidad a la “eco-sinodalidad”
El eje del encuentro fue la sinodalidad, el término con que la Iglesia católica nombra una forma de funcionar basada en la escucha y la decisión compartida. El Movimiento le sumó una clave ambiental: la “eco-sinodalidad”, que extiende esa escucha más allá de las personas. Incluye, en palabras de la organización, “el clamor de la Tierra y el clamor de los pobres”.
El panel central reunió a María Lía Zervino, integrante del Consejo del Sínodo y del Directorio del Movimiento; la hermana María Inés Castellaro, secretaria general de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR); y el sacerdote Francisco Hernández, miembro de la Comisión del Sínodo 2021-2024 del CELAM. Moderó Sulman Hincapié, del Consejo Mundial de Miembros del Movimiento.

Después, los participantes trabajaron en mesas armadas para mezclar países y trayectorias, con la metodología que la Iglesia llama “Conversaciones en el Espíritu”. La consigna fue una sola pregunta: a qué cambios se sienten llamados para “fortalecer una manera más sinodal de ser Movimiento Laudato Si’ en nuestra región”.
La agenda sumó un taller de contemplación a cargo de Daniel Castellanos Velasco, responsable de los programas de ecoespiritualidad del Movimiento, y un panel sobre ecoespiritualidad y cuidado de la Casa Común.
Hoja de ruta a 2030 y una cruz con hielo de Groenlandia
El encuentro llegó después de que el Movimiento aprobara su Hoja de Ruta Estratégica 2030, elaborada a partir de los encuentros de 2024 y 2025 y orientada a su visión para 2035. Según la organización, el objetivo es que la llamada conversión ecológica deje de ser una decisión individual y se viva en familias, parroquias, comunidades y territorios.
La apertura coincidió con el primer aniversario de Raising Hope, la conferencia realizada en Castel Gandolfo junto al papa León XIV. De esa cita llegó a Bogotá una cruz que contiene agua de un bloque de hielo de Groenlandia, bendecida por el Papa el 1 de octubre de 2025. Antes pasó por el Cristo Redentor de Río de Janeiro, el santuario de Aparecida, la COP30 de Belém y Santa Marta.
Desde Roma, la hermana Alessandra Smerilli, prefecta del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, envió un mensaje con tres verbos para la etapa que sigue: medir, caminar y sembrar. Según Vatican News, planteó además que ambiente, justicia social, paz, trabajo digno y derechos humanos son “hilos de un mismo tejido” y no agendas separadas.
“Un antes y un después”
Los organizadores recogieron testimonios de varias delegaciones. Roberth González, del Movimiento en Venezuela, afirmó que el encuentro “está marcando un antes y un después en el movimiento”. Vivian Arrivillaga, de Guatemala, lo definió como “una experiencia única”. Irayda Elizabeth Martínez Espinosa, de Urabá, Colombia, lo atribuyó a la “acción del Espíritu Santo”.
Tras el cierre, las delegaciones regresan a sus países con el encargo de llevar lo acordado en Bogotá a sus comunidades y territorios. El Movimiento agradeció al CELAM por haber cedido su sede para la reunión.











