La caza de aves protegidas en Argentina volvió a encender las alarmas tras la denuncia penal presentada contra Milton Espeche, un cazador de Santa Fe que admitió públicamente matar especies nativas en la laguna Setúbal. El hombre difundió un video en el que reconoció la actividad ilegal pero la justificó como forma de subsistencia: “Cazo patos para consumo, para llegar a fin de mes, porque la economía sabemos que no estamos bien”, declaró ante las cámaras.
La denuncia fue presentada por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe ante el Ministerio Público de la Acusación, después de que el Centro para el Estudio y Defensa de Aves Silvestres (CEYDAS) difundiera una investigación con publicaciones del propio acusado en redes sociales. Las imágenes y videos mostraban capturas de Pato Picazo, Pato Barcino, Pato Overo, Pato Cutirí, Pato de Collar, Pato Capuchino, Pato Gargantilla, Pato Cuchara, Sirirí Pampa, Sirirí Colorado y Pato Crestudo, todas especies protegidas por la normativa provincial vigente.
Según CEYDAS, citado por medios santafesinos, Espeche mató y embalsamó ejemplares de Pato Crestudo, una de las especies con mayor nivel de protección. La organización advirtió que parte de estas cacerías fueron realizadas fuera de temporada, en zonas con veda activa y mediante armas a repetición y armas PCP cuya utilización está restringida por la legislación santafesina.
El cazador denunciado se defendió pero reconoció la venta de animales
En su descargo público, Espeche afirmó que recibió amenazas tras la viralización del caso y que ya fue contactado por la Justicia. “No soy ningún asesino, no estoy en contra de nadie. Está bien que por ahí hay cosas que no se debe hacer, pero bueno, no es que soy un asesino de personas ni nada”, sostuvo en el video difundido por Clarín y otros medios locales.
El acusado reconoció que la actividad tiene una finalidad económica: “He cazado pato para llevar comida a muchas familias, me gusta decirlo, me gusta ayudar a las personas”. Sin embargo, también admitió que destina parte de los animales a la venta: “Agarro 15, 20 y no más. Lo justo y necesario para comer, para vender, llegar un poquito a fin de mes y pagar un par de cuentitas”.
Según informó Clarín, Espeche trabaja en un hospital santafesino y complementa sus ingresos con changas. En publicaciones de Facebook de hace una década, el hombre se jactaba de salir a cazar patos y practicar la pesca en la laguna Setúbal, ubicada frente al mismo Ministerio de Ambiente provincial.
La provincia podría aplicar una multa millonaria por delitos contra la fauna silvestre
De acuerdo con medios santafesinos, el expediente judicial podría derivar en una sanción administrativa de hasta $3.456.434,80, el monto máximo previsto actualmente para infracciones vinculadas a la fauna silvestre en Santa Fe. La cifra se actualizaría según la inflación al momento de dictarse la resolución.
El caso expone la tensión entre la necesidad económica de sectores rurales y la protección de especies nativas en un contexto de debilitamiento de los controles ambientales en Argentina. CEYDAS calificó a Espeche como “influencer de la caza deportiva” y denunció que las cacerías se realizaban “frente al mismo Ministerio de Ambiente”, en referencia a la proximidad geográfica de la laguna Setúbal con las oficinas gubernamentales.
La Justicia santafesina deberá determinar ahora si las prácticas del acusado constituyen un delito penal o solo una infracción administrativa. Espeche cerró su descargo afirmando estar a disposición de las autoridades: “Ya me llamó la Justicia, estoy a disposición de la Justicia para que se queden tranquilos, que afronto las consecuencias”.
Fuente original: https://www.clarin.com/sociedad/cazo-comer-quiero-hacerle-mal-nadie-hablo-cazador-denunciado-matar-aves-protegidas_0_VWsJQubRjA.html













