Los primeros camiones mineros con baterías de sodio en China ya están operativos en una mina de Tangshan Sanyou Mining. Los vehículos, desarrollados por Tongli Heavy Industry y equipados con tecnología de HiNa Battery, representan la primera aplicación industrial a gran escala de esta química alternativa al litio en transporte pesado.
La plataforma es el Tonly TLE120, un volquete eléctrico de 75 toneladas con velocidad máxima de 45 km/h y potencia de pico de hasta 800 kW. Su batería Starfish alcanza 676 kWh de capacidad total, una cifra inferior a las versiones con litio del mismo modelo (770 kWh), pero con compensaciones en otros indicadores clave.
Carga ultrarrápida y durabilidad: los dos pilares del sistema Starfish
La batería puede recuperar el 100% de su carga en 20 a 25 minutos, según HiNa Battery. Cargar 676 kWh en ese tiempo implica una potencia promedio cercana a 1,6 MW, lo que exige infraestructura eléctrica industrial de muy alta capacidad en el sitio de operación. La empresa también atribuye al sistema una vida útil superior a 8.000 ciclos y un rango de funcionamiento entre -40 °C y 45 °C, con incrementos térmicos durante la carga rápida que no superan los 10 °C.
La durabilidad es especialmente relevante en maquinaria minera. A diferencia de un automóvil particular que completa un ciclo cada varios días, un camión minero puede acumular múltiples ciclos diarios en turnos continuos. Una batería que deba reemplazarse con frecuencia erosiona rápidamente el ahorro operativo.
Sodio frente a litio: menos densidad energética, mayor disponibilidad
Las baterías de iones de sodio utilizan un metal abundante en la corteza terrestre y no dependen de litio, níquel ni cobalto, minerales cuya cadena de suministro concentra tensiones geopolíticas y ambientales. La contrapartida es una menor densidad energética por kilogramo, lo que obliga a paquetes más voluminosos para alcanzar capacidades equivalentes.
En aplicaciones donde el espacio es crítico, como turismos compactos, esta limitación pesa. Pero en maquinaria pesada de gran tamaño, donde la relación peso-carga ya está maximizada y la autonomía no es el único factor limitante, la velocidad de recarga y el costo del paquete pueden inclinar la balanza.
La minería es uno de los entornos más exigentes para probar baterías: pendientes pronunciadas, polvo, vibraciones, temperaturas variables y ciclos intensivos de descarga. Si el sistema Starfish sostiene sus métricas de laboratorio en operación real durante los próximos meses, podría abrir el camino para que otras compañías mineras evalúen la química de sodio como alternativa viable.
La electrificación de flotas industriales no termina en la batería. Requiere redes internas reforzadas, centros de transformación, sistemas de refrigeración y, en el mejor de los casos, generación renovable in situ que reduzca la dependencia de electricidad fósil. El proyecto de Tangshan Sanyou Mining será un indicador temprano de si esa infraestructura puede escalarse a costos competitivos en operaciones de gran tonelaje.
HiNa Battery confirmó que los camiones comenzaron operación en el primer trimestre de 2025, pero aún no publicó datos de desempeño en campo.
Fuente original: https://ecoinventos.com/china-despliega-los-primeros-camiones-mineros-con-baterias-de-sodio-del-mundo-676-kwh-8-000-ciclos-y-carga-ultrarrapida/













