El comercio de vida silvestre duplica las estimaciones previas y alcanza a más de 107.000 especies en todo el planeta, según reveló un estudio publicado en la revista Science Advances. La cifra supera por más del doble el cálculo de 50.000 especies que había realizado la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).
El hallazgo expone vacíos críticos en los sistemas de monitoreo global. Alice Hughes, profesora de la Universidad de Melbourne y autora principal del trabajo, advirtió a The Guardian que “las dimensiones del comercio han cambiado” y que los registros actuales no capturan el auge del mercado de mascotas exóticas en línea, donde vendedores ofrecen desde huevos de tarántulas hasta reptiles que cruzan fronteras escondidos en aviones.
Más de 107.000 especies comercializadas en sectores legales e ilegales
El informe identificó especies comercializadas en sectores tan diversos como la pesca, la industria maderera, la moda y el comercio de animales vivos como mascotas u ornamentos. El número de especies de mariposas detectadas en el tráfico ya supera la estimación total que IPBES había hecho para todos los invertebrados terrestres comercializados.
Molly Brown, responsable de uso y comercio de vida silvestre en la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y coautora del paper, describió los resultados como “un llamado de atención a la realidad”. Según explicó a The Guardian, “el número de especies de las que hablamos sigue siendo una subestimación, porque no tenemos acceso ni contamos con el tipo de datos de monitoreo que realmente necesitamos”.
La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) regula cerca de 40.000 especies, pero el estudio advierte que el sistema es demasiado lento para seguir el ritmo de las nuevas amenazas. Hughes señaló que “a veces pasan años antes de que las especies se listen, y para entonces pueden estar virtualmente extintas en estado salvaje”.
El alcance del tráfico de fauna incluye especies recién descritas
Las especies recién descritas por la ciencia suelen tener rangos de distribución pequeños y poblaciones reducidas, lo que las convierte en objetivos de alto valor para el comercio y las vuelve especialmente vulnerables a la extinción rápida. Chris Shepherd, del Center for Biological Diversity, quien no participó en el estudio, declaró a The Guardian que “la demanda de fauna silvestre, especialmente viva para mascotas, está creciendo rápido, al igual que el número de especies involucradas”.
El estudio llega en un momento en que el Center for Biological Diversity presentó una petición al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos para listar al murciélago javanés de cara hendida bajo la Ley de Especies en Peligro, advirtiendo que los consumidores estadounidenses compran el animal disecado como decoración gótica para Halloween o Navidad, poniendo a la especie en riesgo de extinción.
Hace cuatro años, cerca de 200 países acordaron garantizar que el comercio de especies silvestres fuera “sostenible, seguro y legal” como parte de las metas globales para frenar la destrucción de la naturaleza. Sin embargo, el indicador principal para medir ese objetivo se refiere solo a poblaciones de peces, que representarían como máximo el 3% de todas las especies comercializadas, según Hughes. El estudio señala que la mayoría de los países carece de sistemas de monitoreo fuera de CITES y que la subregulación permite el “lavado hacia la legalidad” de especies obtenidas ilegalmente, incluidas mascotas exóticas muy demandadas.
Fuente original: https://www.theguardian.com/environment/2026/oct/30/twice-as-many-plants-and-animals-sold-in-wildlife-trade-as-previously-thought-says-report













