La crecida del río Paraná en Argentina mantiene en alerta a las autoridades de Corrientes, donde el nivel del agua ya superó los umbrales de seguridad y se espera que el pico máximo se registre entre el 22 y el 27 de octubre. En Goya, el río alcanzó los 5,48 metros, por encima de la marca de alerta de 5,20, y las estimaciones locales indican que podría superar los 6 metros en los próximos días.
El avance del agua obligó a las autoridades provinciales a reforzar los protocolos de emergencia y asistencia para las familias ribereñas expuestas. En Itatí, casi 200 personas fueron trasladadas a centros de evacuación, mientras que en zonas de islas se registraron autoevacuaciones preventivas. El operativo incluye consultas médicas, vacunación, controles epidemiológicos y atención veterinaria, con la participación de organismos como la Dirección de Protección de la Niñez y Adolescencia (DIPNA) y el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (Icaa).
El desplazamiento de fauna silvestre y sus consecuencias
La inundación temporal de islas y campos bajos está desplazando animales silvestres hacia sectores urbanos y rurales. Un adolescente de 15 años fue mordido por una serpiente cascabel mientras trabajaba en un campo del departamento de Goya y permanece internado en terapia intensiva. Especialistas recomiendan mantener distancia ante la presencia de fauna y dar aviso a las autoridades si el animal representa un peligro.
Numerosos productores trasladan ganado hacia terrenos más elevados, una tarea que presenta dificultades en áreas anegadas donde los animales quedan expuestos a la vegetación flotante y los camalotes. La semana pasada, la Policía encontró los cuerpos de dos peones rurales que trasladaban ganado en la isla Ibirapitá, cerca de Bella Vista. De acuerdo con las primeras reconstrucciones, habrían caído a una laguna interna durante las tareas de rescate de animales.
Lluvias proyectadas complican el escenario hídrico
El Servicio Meteorológico Nacional pronostica lluvias y tormentas para Corrientes durante los próximos días, con acumulados que podrían ubicarse entre 40 y 80 milímetros, aunque no se descartan registros superiores. Los fenómenos incluirían actividad eléctrica frecuente, posible caída de granizo y ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora.
El titular del Proyecto de Defensas de Goya, Gustavo Gabiasi, explicó a El Litoral que la crecida originada en Iguazú tarda entre siete y diez días en llegar a la ciudad correntina, por lo que el seguimiento de las alturas del río se mantiene de forma diaria. En localidades que ya permanecen bajo monitoreo por la crecida, las lluvias podrían generar anegamientos temporarios y dificultar las tareas de asistencia en sectores bajos o de acceso limitado.
El Ejecutivo provincial prevé replicar el abordaje de emergencia en otras localidades costeras del litoral que registren desplazamientos de familias por la suba del Paraná.











