El estrés térmico global y la salud humana configuran hoy una emergencia documentada por la ciencia: alrededor del 70% de la población mundial experimenta al menos 90 días de estrés por calor intenso cada año, frente al 55% registrado en la década de 1970, según un estudio publicado en Nature Climate Change que analizó más de 70 años de datos climáticos del conjunto ERA5-HEAT.
La investigación combinó información climática con datos demográficos para estimar la exposición humana a calor peligroso en todo el mundo. Los hallazgos revelan que las temperaturas nocturnas percibidas aumentaron más rápido que las diurnas, y que el estrés térmico peligroso se intensificó en todos los continentes durante las últimas cinco décadas, incluyendo regiones históricamente no acostumbradas como partes de Europa.
El calor extremo mata más que cualquier otro fenómeno climático
El calor extremo causa más muertes humanas que cualquier otro evento meteorológico extremo, según documentó el estudio. Los niños y ancianos son particularmente vulnerables, mientras que condiciones preexistentes como asma, diabetes y enfermedades cardiovasculares pueden volverse letales con la exposición al calor. Una ola de calor reciente en Europa causó más de 10.000 muertes en exceso, según datos citados en la investigación.
“El estrés térmico ya está afectando vidas en todo el mundo y ya no es una amenaza futura”, afirmó Rebecca Emerton, autora principal del estudio e investigadora senior del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Mediano Plazo, en una entrevista con Mongabay.
Vulnerabilidad crítica en el sur global
“Este estudio proporciona evidencia sólida de que el estrés térmico está aumentando globalmente y que más personas están siendo expuestas a condiciones peligrosas, ofreciendo una base más firme para evaluar riesgos de salud relacionados con el clima”, señaló Nasiru Idris, director del Instituto Ibrahim Usman Jibril para el Ambiente Construido de la Universidad Estatal de Nasarawa en Nigeria, en declaraciones reproducidas por Mongabay.
Idris, quien no participó en la investigación, advirtió que “no podemos adaptarnos al calor extremo sin financiamiento climático inmediato y equitativo”.
Christopher Callahan, científico de sistemas terrestres de la Universidad de Indiana que tampoco formó parte del equipo, describió los métodos del estudio como robustos pero advirtió que la dependencia del conjunto de datos ERA5 aún puede subestimar temperaturas extremas en algunas regiones del Sur Global, donde la vulnerabilidad es más alta pero los registros climáticos históricos siguen siendo limitados.
Los investigadores destacaron que los gobiernos deben fortalecer planes de acción sobre salud y calor, mejorar sistemas de alerta temprana e incorporar el estrés térmico, en lugar de solo la temperatura del aire, en la planificación y adaptación climática. El estudio utilizó datos que se remontan a 1940 para documentar el aumento sistemático del estrés por calor que afecta la salud cardiovascular, laboral y reproductiva de poblaciones vulnerables, especialmente en regiones tropicales y subtropicales.
Fuente original: https://news.mongabay.com/short-article/2026/07/heat-stress-is-rising-globally-raising-health-concerns-for-billions-study/













