Un estudio sobre paneles solares y aves en China publicado en la revista Science habría contado 2100 millones de garzas blancas en un solo parque de Guangdong, una cifra que supera toda la población global de la especie. El paper, difundido el 20 de agosto pasado, argumentaba que la expansión acelerada de energía solar impulsada por el gobierno chino estaba afectando la diversidad de aves. Ahora enfrenta cuestionamientos por falta de control de calidad en los datos.
El trabajo fue firmado por investigadores de China, Vietnam y Estados Unidos, y comparó la magnitud de la política solar china con cambios en la diversidad de aves entre 2014 y 2023. Para medir esa diversidad, los autores usaron información del China Birdwatching Record Centre, la mayor plataforma de ciencia ciudadana para observación de aves del país.
A fines de agosto, la Sociedad Ornitológica de China advirtió en redes sociales sobre errores potenciales en los registros que habrían sesgado las conclusiones del estudio. Señaló dos observaciones imposibles: 2100 millones de garzas blancas en un humedal de Guangdong en 2015, y 1300 millones de urracas azules de pico rojo en un parque de la misma provincia en 2022, según informó el South China Morning Post.
Qué impacto tiene el error en el debate energético
La controversia reabre conversaciones sobre narrativas negativas que rodean el sector de energías limpias en China, el país que instala más paneles solares del mundo. En plataformas chinas como Weibo, usuarios técnicos y ambientalistas criticaron la publicación de un paper con datos tan evidentemente erróneos en una revista de alto impacto como Science.
El debate excede lo metodológico: expone cómo estudios con errores notorios pueden reforzar discursos que frenan políticas de descarbonización. China enfrenta presión internacional por su dependencia del carbón, pero lidera la transición solar global con más de 600 gigavatios de capacidad instalada.
La Sociedad Ornitológica no cuestionó la política solar en sí, sino la calidad del control de datos en plataformas de ciencia ciudadana cuando se usan para investigación revisada por pares. Science no emitió comentarios públicos sobre el caso hasta el cierre de esta nota.













