La ropa usada entró al shopping. Galpón de Ropa, una de las principales marcas de moda circular de la Argentina, abrió el 19 de septiembre su primer local dentro de un centro comercial: un espacio de 112 m² en el nivel 2 de DOT Baires Shopping, en la Ciudad de Buenos Aires, que funciona como punto de venta y también de “toma”, es decir, de recepción de prendas que los clientes ya no usan.
Con esta apertura, la empresa suma diez locales en Buenos Aires, ocho de los cuales combinan venta y toma, además de un ecommerce con envíos a todo el país. Es la primera vez que su modelo, que hasta ahora había crecido fuera de los shoppings, ocupa un lugar en un circuito comercial históricamente reservado a las marcas tradicionales.
Cómo funciona el modelo
El esquema es simple: el cliente lleva ropa, calzado y accesorios en desuso, un equipo de especialistas selecciona pieza por pieza y lo que se incorpora sale a la venta. Según la empresa, solo se aceptan prendas ya en condiciones de volver a venderse, sin lavado ni reparación, para reducir el uso de recursos.
La compañía informó que hoy recircula cerca de 40.000 prendas por mes. De acuerdo con sus propias mediciones, desde 2017 evitó la emisión de 41.808 toneladas de CO2 y el uso de 10.970 millones de litros de agua, el equivalente a unas 4.388 piscinas olímpicas (cifras acumuladas al 31 de mayo de 2026).

“En Galpón creemos que la moda circular tiene que sostenerse por su propio modelo de negocio, no solo por su propósito. Hoy ponemos en circulación cerca de 40.000 prendas por mes y eso nos da la certeza de que vamos en la dirección correcta”, señaló Luciano Arrighi, CEO de la firma.
Triple impacto
Galpón de Ropa obtuvo la certificación como Empresa B en 2023 y se encuentra en proceso de recertificación. Emplea a más de 100 personas en relación de dependencia y sostiene, según indicó, un crecimiento 100% orgánico.
Lo que no se vende tampoco se descarta, asegura la marca. Una parte va a su Programa de Donaciones, que también recibe prendas en boxes ubicados en cada tienda. Otra se destina a Puntada Inicial, un programa educativo y de upcycling (reutilización creativa de prendas como materia prima) que da charlas en universidades como la UBA, la UCA, la UADE y la UP, y entrega piezas a cátedras y diseñadores. La empresa anunció además para el 26 de septiembre la apertura de “Galpón de Galpón”, un espacio pensado para dar una última oportunidad de venta a las prendas dentro de su red.
“Cuando empezamos, la moda circular en Argentina era un nicho. Hoy es un negocio real, con una demanda en constante crecimiento”, afirmó Gonzalo Ades Posse, cofundador. Y agregó que certificar como Empresa B “nos llevó a medir nuestro impacto ambiental, social y económico”.
Un mercado que crece más rápido que la moda nueva
El movimiento se da en un contexto global favorable. Según el último Resale Report de ThredUp y GlobalData, la segunda mano ya representa cerca del 10% del gasto mundial en indumentaria, creció alrededor de 13% en 2025 y alcanzaría los USD 393.000 millones en 2030. Un informe de BCG y Vestiaire Collective coincide en la tendencia: el sector se expande a un ritmo del 10% anual, tres veces más rápido que el mercado de primera mano.

La proyección más ambiciosa es de la Fundación Ellen MacArthur, que estimó que los modelos de negocio circulares (reventa, alquiler, reparación y refabricación) podrían llegar al 23% del mercado global de la moda en 2030, una oportunidad de USD 700.000 millones. La misma organización advierte, sin embargo, que estos modelos no siempre se traducen en beneficios ambientales: el impacto depende de que la ropa recirculada reemplace efectivamente la producción de prendas nuevas.












