Los incendios forestales en Colombia, Perú y Bolivia se extienden sin control en una de las peores temporadas de fuego que enfrenta la región andina en años. Solo en el departamento de Tolima, declarado en situación de calamidad pública, las llamas arrasaron al menos 27.000 hectáreas de vegetación, bosques, pastos y cultivos, según informó Yvette Sierra Praeli en Mongabay Latam. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportó 12 incendios forestales activos que continúan propagándose.
El fenómeno climático El Niño intensificó las condiciones de sequía y elevó las temperaturas hasta los 40 °C en varias zonas del país. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) mantiene alerta roja en Tolima, Cauca, Cundinamarca, La Guajira, Nariño y Huila, con 50 municipios en alerta máxima y otros 68 en alerta moderada.
Indicios de intencionalidad detrás de los focos
El presidente colombiano Abelardo de la Espriella declaró el lunes 24 de agosto en su cuenta de X que “hay indicios de que algunos de incendios forestales están siendo provocados deliberadamente”. Anunció el despliegue de mayor presencia militar en las zonas afectadas para detener a los posibles responsables.
María Meza Elizalde, investigadora de la Universidad Nacional de Colombia y ex subdirectora de Reducción de Riesgos de Desastres de la UNGRD, señaló a Mongabay Latam que “el fenómeno El Niño genera condiciones más complejas porque hay sequía, pero las causas de ignición son antrópicas”. Meza advirtió que los incendios en Tolima se desplazan desde las montañas hacia las zonas productivas, amenazando cultivos y comunidades rurales.
Perú y Bolivia enfrentan nuevos focos críticos
Perú registró 32 incendios forestales en lo que va de 2026, según informó el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor). El pasado 18 de agosto se reportaron 11 focos activos simultáneos. Marlene Quintanilla, experta en Recursos Hídricos y consultora en análisis ambiental-espacial, advirtió que “las áreas que han sufrido una quema anteriormente son áreas que se van degradando y se hacen más susceptibles a los próximos incendios”.
En Bolivia, el departamento de Tarija fue el más afectado durante julio, mientras Santa Cruz y Cochabamba también registraron zonas de incendios activos. Quintanilla confirmó que el fenómeno El Niño alcanzó una intensidad superior a los 3.2 °C de calentamiento en el océano Pacífico, lo que proyecta una reducción drástica de la humedad en Bolivia durante los próximos meses.
Un estudio publicado por MAAP estableció una relación directa entre los eventos El Niño de gran magnitud y temporadas de grandes incendios forestales al año siguiente al fenómeno climático. La temporada seca en Colombia se extenderá hacia la Orinoquía, el centro en Bogotá y el Caribe para fin de año, según anticipó Meza.
Para diciembre, cuando la sequía alcance su pico en nuevas regiones de Colombia y se intensifique en Bolivia, la región andina enfrentará una presión sin precedentes sobre bosques ya degradados por fuegos anteriores.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-agravante-incendios-forestales-extienden-colombia-peru-bolivia-nuevos-focos/












