Las inundaciones en Indiana 2026 dejaron un saldo de siete muertos, más de mil personas sin hogar y destruyeron infraestructura crítica en amplias zonas del centro y este del estado, según informó The Guardian. En Cambridge City, una localidad de 1.700 habitantes en el sureste, un tercio de las viviendas sufrió daños cuando el arroyo Crietz Creek desbordó el 12 de agosto tras recibir 25 centímetros de lluvia en pocas horas, tres veces el promedio mensual de agosto.
Rick Keasling, residente de Cambridge City, relató al medio británico que el agua inundó su casa hasta metro y medio de altura. “Primero bombeamos el sótano, creímos que estábamos bien. Pero el río siguió creciendo y empezó a entrar por el lado opuesto. Mi perro tuvo que nadar hasta la camioneta. Perdimos todo en la planta baja”, describió. Diez días después del evento, autos abandonados, muebles destrozados y contenedores desbordados de pertenencias cubren las calles, con marcas rojas en las casas que indican las tareas de rescate completadas.
La respuesta oficial quedó trabada por decisiones políticas previas. Entre 2010 y 2024, el estado recortó 19% el presupuesto de sus agencias ambientales mientras Ohio y Michigan lo aumentaron 19% y 78% respectivamente, según datos oficiales citados por The Guardian. La legislatura de Indiana, con supermayoría republicana, rechazó dos veces en años recientes considerar un grupo de trabajo sobre soluciones climáticas, y el fondo estatal de desastres tenía apenas 2 millones de dólares antes de las inundaciones (ahora elevado a 5 millones). Indiana es uno de 18 estados de EEUU sin plan de acción climática, según el Center for Climate and Energy Solutions.
Siete muertos y una autopista clave cortada por el agua
El colapso afectó rutas esenciales: un tramo de la Interestatal 70, que conecta el este poblado del país con el Midwest, quedó destruido a pocos kilómetros de Cambridge City. En Gary, única ciudad mayoritariamente afroamericana del estado, cientos de miles de personas permanecieron sin electricidad durante más de dos semanas tras la tormenta derecho que azotó la región el 11 de agosto, en paralelo a las lluvias extremas.
“El cambio climático jugó un rol en la intensidad del evento, ya que una atmósfera más cálida permite que más vapor se condense y caiga como lluvia”, explicó a The Guardian Beth Hall, directora de la oficina climática estatal de Indiana. “Además, las temperaturas más altas pueden haber causado que la cúpula de calor alcanzara ese gran tamaño y persistiera más tiempo de lo normal”, agregó.
Donald Trump aprobó ayuda de emergencia de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) para más de 50 condados de Indiana, pero con un tope de 5 millones de dólares. Líderes estatales estiman los daños en 5.000 millones de dólares. El gobernador Mike Braun presentó una declaración de desastre el 21 de agosto para liberar más fondos federales, pero FEMA no emitió respuesta. Bajo la actual administración Trump, la agencia rechazó más de 30 declaraciones de desastre y demora las aprobaciones, según el informe.
Zona de alto riesgo sin seguros por precios prohibitivos
Cambridge City figura con riesgo moderado de inundación según First Street, organización sin fines de lucro especializada en análisis de riesgo hídrico. Sin embargo, casi todas las propiedades afectadas están ubicadas en zona de inundación AE de FEMA, que señala áreas de alto riesgo con probabilidad de 1% o mayor de inundarse cada año. Muchos edificios, incluida una escuela primaria, se encuentran en “planicie de inundación regulatoria” oficial.
En una localidad donde el ingreso medio del hogar es 60% del promedio nacional, la mayoría de los residentes no pudo contratar seguros contra inundaciones por las primas y franquicias prohibitivas. Pequeños comercios pueden solicitar subsidios de hasta 5.000 dólares, pero quienes lograron abrir están vacíos. “Hemos tenido algo de gente, pero no es normal. Creo que la gente piensa que todo está cerrado”, contó Tami Hall, dueña de Vinton House Antiques, que perdió todo su equipo de climatización en el sótano.
Tom Saunders, miembro del consejo municipal de Lewisville, pueblo vecino también golpeado, señaló al diario británico que las comunidades más pequeñas están especialmente desamparadas: “Tengo un vecino de 69 años que perdió su casa rodante. No tiene a dónde ir y no hay recursos suficientes”.
Fuente original: https://www.theguardian.com/us-news/2026/aug/30/indiana-flooding-emergency-response











